Declaraciones del embajador Francisco O. Mora, representante permanente de Estados Unidos ante la Organización de los Estados Americanos | notitemas
notitemas

Declaraciones del embajador Francisco O. Mora, representante permanente de Estados Unidos ante la Organización de los Estados Americanos

  Declaraciones del embajador Francisco O. Mora, representante permanente de Estados Unidos ante la Organización de los Estados Americanos P...

 Declaraciones del embajador Francisco O. Mora, representante permanente de Estados Unidos ante la Organización de los Estados Americanos



Presentación de credenciales
18 de enero de 2023

Secretario general Almagro, secretario general adjunto Méndez, embajador y presidente Anthony Phillips-Spencer, distinguidos embajadores, representantes suplentes, observadores y miembros de la Secretaría.

Estoy sumamente agradecido y es para mí un inmenso honor estar hoy aquí representando a los Estados Unidos de América ante la Organización de los Estados Americanos. Me honra la confianza que el presidente Biden depositó en mí para prestar servicio como Representante Permanente ante la OEA en este momento crítico para el hemisferio y para este organismo regional indispensable. Esta institución continúa demostrando su relevancia y compromiso con los valores centrales que se establecen en sus documentos e instrumentos fundamentales, como la Carta de la OEA, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaración sobre Seguridad en las Américas y la Carta Democrática Interamericana. La OEA tiene el papel y el mandato únicos en las Américas de promover un compromiso hemisférico con estos valores.

Si bien la OEA y el Sistema Interamericano han tenido numerosos logros desde bastante antes de la adopción de la Carta de la OEA en 1948, debemos volver a consagrarnos en forma indeclinable a la idea de un hemisferio unido en la paz, comprometido con la democracia, que respete los derechos humanos, la prosperidad económica, la diversidad y la tolerancia y que promueva la seguridad.

Combatir la discriminación y la desigualdad se plantea como otro de los valores esenciales de la OEA en la actualidad. Martin Luther King Jr, en su famosa “Carta desde la cárcel de Birmingham”, escribió: “La injusticia en cualquier lugar es una amenaza a la justicia en todas partes. Estamos inmersos en una red ineludible de reciprocidad, unidos en una misma trama del destino. Cualquier cosa que afecte a una persona de manera directa, afecta indirectamente a todos”. Los ciudadanos de las Américas cuentan con nosotros para que hagamos realidad esta promesa, y fallar tendrá consecuencias adversas para estos valores y para esta misma institución.
Al asumir la presidencia, Joseph Biden rededicó Estados Unidos a la cooperación multilateral y a un enfoque renovado en los derechos humanos y la democracia; así como al compromiso de volver a incorporar la diplomacia y el multilateralismo a la política exterior estadounidense. La OEA y el Sistema Interamericano son centrales para que ese compromiso de cooperación y renovación se haga realidad, conforme se ratificó en forma inequívoca en la Novena Cumbre de las Américas en Los Ángeles. La participación de Estados Unidos aquí en la OEA refuerza este compromiso con el multilateralismo como vehículo ideal para abordar los desafíos que enfrentamos en materia de desarrollo así como para promover la prosperidad económica de la región.

Sr. Secretario general, la OEA sigue siendo el único foro político que reúne a gobiernos electos en forma democrática, guiados por la Carta Democrática Interamericana y el compromiso común con el diálogo y la diplomacia; para resolver algunos de los principales problemas del presente, como el retroceso de lo democrático, los bloqueos políticos y los desafíos que amenazan el bienestar de todos los pueblos de las Américas, y que incluyen al cambio climático, el acceso a servicios de salud, la desigualdad y la discriminación.

Estimados colegas y miembros de la Secretaría, Estados Unidos seguirá participando y activo en el Sistema Interamericano para abordar, por medio de la diplomacia, la cooperación y el compromiso constante con sus valores centrales, las dificultades actuales y las que existan en el futuro.

En 1961, el presidente Kennedy destacó en un discurso ante el Consejo Permanente que “es nuestra función y responsabilidad dar vida a esta organización, asegurar que cumpla su misión y no desviarnos continuamente con la creación de nuevas instituciones, cuando tenemos una que ha madurado con el tiempo…”. Retomemos esta misión y el sueño de quienes creen que las personas del hemisferio deben estar estrechamente unidas para la consecución de sus valores y de una región de las Américas más pacífica y próspera.

Quisiera destacar mi inmenso agradecimiento a Thomas Hastings y al capaz y comprometido equipo de la misión de Estados Unidos aquí en la OEA. Tengo la gran fortuna de contar con estos funcionarios dedicados no solo al servicio de la Misión y de nuestro país, sino además a cerciorarse de que en el Sistema Interamericano podamos cumplir nuestra promesa y obligaciones ante nuestros ciudadanos en las Américas. Muchas gracias a todos.


-----------------------------------------------------------------------------------


Declaraciones inaugurales del embajador Francisco O. Mora
Organización de los Estados Americanos
Consejo Permanente
18 de enero de 2023

Sr. Presidente, Sr. Secretario general, Sr. Secretario general adjunto, distinguidos miembros del Consejo, observadores permanentes, funcionarios de la OEA, amigos y miembros de la sociedad civil:

Es un honor presentarme ante ustedes como el nuevo representante permanente de los Estados Unidos ante la OEA. Agradezco que el presidente Joe Biden y el secretario de Estado Antony Blinken hayan depositado su confianza en mí en un momento tan crítico, no solo para la OEA sino también para las relaciones de Estados Unidos con el Hemisferio Occidental.

Apoyo profundamente a la Organización de los Estados Americanos y los ideales que representa, promueve y defiende. Es el único foro regional que reúne a gobiernos elegidos democráticamente de las Américas y permite que el diálogo inclusivo y la diplomacia prosigan, incluso en momentos difíciles para nuestra región.

Teniendo esto en cuenta, me complace comenzar a trabajar con cada uno de ustedes en esta mesa mientras nos esforzamos por defender los compromisos fundamentales de la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana, la Declaración sobre Seguridad en las Américas y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, para promover y preservar la democracia, proteger los derechos humanos y fortalecer la seguridad ciudadana y el desarrollo en las Américas.

En la Novena Cumbre de las Américas en Los Ángeles, nos reunimos para reafirmar los objetivos comunes de expandir la inclusión racial, étnica y social y las oportunidades económicas; de garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos; de asegurar fuentes limpias de energía; y de construir instituciones eficaces de gobernabilidad democrática y rendición de cuentas, al mismo tiempo que preservamos y fortalecemos nuestra herencia de pluralismo, tolerancia y diversidad en un siglo en el que estos atributos se convertirán en ventajas globales cada vez mayores.

Sr. Presidente, colegas… Mientras trabajamos para dar seguimiento a la reciente Declaración de Lima y anticipar el 60.º aniversario este verano de la “Marcha en Washington por el Empleo y la Libertad”, espero trabajar con cada uno de ustedes para conmemorar el legado perdurable de la Marcha para todos los americanos en todo nuestro hemisferio. Es relevante y oportuno hacer esto aquí en la OEA, a solo unos pasos de donde Martin Luther King Jr. pronunció su emblemático discurso “Tengo un sueño” en el monumento a Lincoln.

En este sentido, cabe recordar que a poca distancia de donde nos sentamos en este privilegiado edificio, se encuentran estatuas de José Artigas, Simón Bolívar, Benito Juárez y José de San Martín junto a monumentos de presidentes de los Estados Unidos y, por supuesto, la Casa Blanca y el Capitolio a poca distancia. Desde mi punto de vista, colegas, esta es una evidencia física y política de la importancia y el compromiso con la asociación regional en el desarrollo de la política exterior de Estados Unidos y en el desarrollo de nuestro país, lo que refleja un compromiso de larga data con las Américas y la creencia y entendimiento de que nuestro futuro estaba de alguna manera ligado con nuestro hemisferio, con las Américas.

Cuando se inauguró este edificio en 1910, el secretario de Estado Root describió este edificio como una verdadera expresión del panamericanismo, de mentes abiertas y corazones abiertos. Señaló que este edificio en sí mismo es un recordatorio de una afirmación perpetua de unidad, de interés común y propósito y esperanza entre todas las repúblicas.

Sr. Presidente, esta es una larga manera de decir que Estados Unidos todavía ve a la OEA como un colaborador clave para superar muchos de los desafíos críticos que ahora enfrenta nuestra región, lo cual solo puede lograrse por medio del respeto mutuo, la búsqueda de consenso y confianza. De hecho, como instó el Dr. King: “Siempre es el momento adecuado para hacer lo correcto”.

En este punto, debemos buscar mejores formas de abordar las apremiantes necesidades de desarrollo de nuestra región, por parte de los estados miembros más pequeños y vulnerables, particularmente en el Caribe, y específicamente en Haití. Tenemos que promover el desarrollo económico a medida que nos esforzamos por lograr un mundo más diverso, equitativo, inclusivo y accesible. Por nuestra parte, bajo la iniciativa emblemática de la vicepresidenta Harris, la Asociación entre Estados Unidos y el Caribe para abordar la Crisis Climática 2030 (PACC 2030) Estados Unidos trabaja para catalizar los programas de adaptación climática, resiliencia y energía limpia en todo el Caribe.

Colegas… Acontecimientos recientes en el hemisferio, desde Venezuela a Nicaragua, Perú y Brasil, han colocado a la OEA al frente y en el centro del escenario mundial durante el último año. Como principal institución multilateral en las Américas, muchos han recurrido a la OEA para encontrar soluciones a los estancamientos políticos en la región, aunque algunos hayan llegado a cuestionar su viabilidad y capacidad para abordar de manera proactiva las amenazas al orden democrático.

Nuestra comunidad regional está unida y fortalecida por instituciones multilaterales, y son indispensables para lograr aspiraciones comunes. Su enfoque y capacidad de ser miembros varían hoy, algunos incluyen a Estados Unidos y otros no, pero en todos los casos su eficacia depende de la voluntad de los miembros de hacerse cargo de los asuntos y cumplir con sus obligaciones. Esto, considero que habla de la necesidad de que cada uno de nosotros aquí hable y defienda la democracia en cualquier lugar en que esté amenazada.

Todas nuestras delegaciones deberían estar preocupadas por el retroceso democrático y el impacto corrosivo de la corrupción en las Américas. No debemos ni podemos quedarnos callados cuando los gobiernos silencian las voces de la oposición, intimidan a la sociedad civil y los medios de comunicación, ni cuando borran las instituciones democráticas para consolidar el poder en torno a personas individuales, sin importar cuán carismático o popular sea el líder.

Como un claro ejemplo, la situación en Nicaragua sigue siendo una preocupación seria y apremiante para la comunidad interamericana. Estados Unidos reitera su llamamiento a la liberación inmediata e incondicional de los presos políticos, muchos de los cuales han languidecido en prisión durante un año o más. Los estados miembros de la OEA deben mantener la presión sobre el régimen de Ortega y Murillo para que cambie de rumbo y cumpla la promesa de democracia para su pueblo.

También seguimos apoyando al pueblo de Venezuela. Al pueblo venezolano se le debe permitir ejercer su derecho a elegir a sus líderes y dejar atrás la corrupción y la represión. Continuamos apoyando los esfuerzos para garantizar que el régimen de Maduro rinda cuentas por las atrocidades cometidas contra sus propios ciudadanos.

Sr. Presidente, como orgulloso estadounidense de origen cubano, sería negligente si no abordara la terrible situación en Cuba. El mundo observa cómo el opresivo régimen cubano continúa hostigando, arrestando y abusando de manifestantes pacíficos, periodistas y voces independientes. Los Estados Unidos instan a los estados miembros a respaldar al pueblo cubano apoyando sus derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica.

Aquí en la OEA, podemos tomar medidas para abordar el retroceso democrático al cumplir con nuestros compromisos de hacer que el gobierno sirva mejor a todos los ciudadanos. Esto refleja la realidad de que todas nuestras delegaciones comparten objetivos de ampliar la inclusión social y las oportunidades económicas; de garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos; de asegurar fuentes limpias de energía; y de construir instituciones eficaces de gobernabilidad democrática y rendición de cuentas así como abordar la migración irregular, mientras se preserva y fortalece una herencia de pluralismo, tolerancia y diversidad.

Trabajar en estrecha colaboración con y a través de las instituciones multilaterales del Hemisferio, como la OEA, el BID, la OPS y el proceso de Cumbres, es fundamental para abordar estos temas. Estados Unidos también considera a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un colaborador clave, razón por la cual estamos orgullosos de nominar a un candidato altamente cualificado para presentarse a las elecciones a la Comisión en la Asamblea General de la OEA en junio. Espero que podamos contar con el apoyo de cada una de sus delegaciones para este candidato en los próximos meses.

COVID-19, junto con los conflictos y los efectos de la crisis climática, ha causado para más de 190 millones de personas una inseguridad alimentaria grave en todo el mundo. Debemos trabajar para resolver esta crisis de salud y anticipar futuras respuestas a la pandemia, porque ello ayudará a acelerar la recuperación social y económica que tanto necesita nuestra región.

Al mismo tiempo, la pandemia expuso y profundizó desigualdades en las Américas que existían mucho antes de COVID. Agravó la crisis de confianza de muchos públicos en los sistemas políticos bajo los cuales son gobernados.

Ahora depende de nuestros gobiernos cumplir con la promesa de la democracia: que cuando los ciudadanos elijan a sus líderes, estos líderes proporcionen un futuro mejor para todos. Esto requiere una gobernanza democrática receptiva e instituciones regionales más ágiles.

Sr. Presidente, tal como nos comprometimos en la novena Cumbre de las Américas, y de conformidad con la misión central de la OEA, debemos enfatizar los esfuerzos para avanzar en la implementación plena de la Carta Democrática Interamericana. Debemos tomar medidas inteligentes y proactivas para prevenir el retroceso democrático y fortalecer nuestras democracias. Esto es lo que vislumbraron nuestros líderes cuando nos reunimos en Lima hace 22 años para adoptar la Carta Democrática. Porque como todos ustedes saben, el inciso primero del artículo primero dice: “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”.

Como próximo paso, Estados Unidos espera apoyar la implementación en efecto del Plan de Acción Interamericano sobre Gobernabilidad Democrática adoptado en Los Ángeles, incluidos los esfuerzos para mejorar la cooperación interparlamentaria.

Sr. Presidente, Estados Unidos entiende que ha contribuido a algunos de los problemas que vemos en las Américas. Pero también estamos decididos a ser parte de la solución. Estamos listos para trabajar hombro con hombro para ayudar a superar los desafíos regionales. Sin embargo, hay una cantidad significativa de trabajo, sacrificio y cambio que todos debemos aportar a nuestra agenda e instituciones hemisféricas.

Con respecto a garantizar que nuestra propia Casa de las Américas esté en orden, es imperativo que dupliquemos esfuerzos para encontrar formas de modernizar nuestras operaciones y fortalecer nuestra capacidad para abordar de manera eficaz y pragmática los diversos desafíos del siglo XXI que afectan a las Américas. Hemos logrado algunos avances en los últimos años, no gracias al impacto de la pandemia. Pero no hay duda de que debemos volver a examinar de cerca y detenidamente las deficiencias de esta institución, empezando por nuestro presupuesto.

Superar estos desafíos transversales, Sr. Presidente y Sr. Secretario general, requiere liderazgo y voluntad política por parte de todos y cada uno de los gobiernos, incluido el mío. Con ese fin, tengan la seguridad de que pueden contar con el compromiso de mi gobierno. Podemos hacer frente a estos desafíos, si nos respetamos unos a otros y trabajamos juntos.

Para concluir, Sr. Presidente, Estados Unidos cree firmemente que todos nos beneficiamos de una OEA capaz, eficaz y receptiva. Es imperativo que identifiquemos prioridades estratégicas, particularmente en un entorno fiscal desafiante. Estamos listos para trabajar con todos ustedes hacia este objetivo, teniendo siempre en cuenta el principio de respeto mutuo.

Gracias.

Related

Internacionales 5187473721324422205

Publicar un comentario

Sea libre de comentar,con decencia,respeto a la opinión del otro,a la diversidad de criterios

emo-but-icon

Desea ayudar al soporte? usa Cuenta MIO Banreservas

4279391139

Interesante DEBATE acerca de la Ley de Fideicomiso Público

Populares

Desea Apoyar nuestro trabajo?. Use "Marqueta en línea" en Paypal

El Tiempo

El Tiempo
Pronóstico

Suscripcion RSS

Translate

Redes Sociales

Semana

item
- Navigation -