Secretario de Estado Antony J. Blinken sobre COVID-19. Están vacunados casi el 80% de las personas en los países de ingresos más altos, medios y altos, y el 11% en los países de ingresos bajos | notitemas
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Secretario de Estado Antony J. Blinken sobre COVID-19. Están vacunados casi el 80% de las personas en los países de ingresos más altos, medios y altos, y el 11% en los países de ingresos bajos

Miles de millones de personas siguen siendo vulnerables al COVID Traducción cortesía del Departamento de Estado de los Estados Unidos Secret...

Miles de millones de personas siguen siendo vulnerables al COVID


Traducción cortesía del Departamento de Estado de los Estados Unidos



Departamento de Estado de los Estados Unidos
Oficina del Portavoz
Declaraciones
14 de febrero de 2022

Washington D.C.

SECRETARIO DE ESTADO BLINKEN: Saludos a todos. Buen día, buenas tardes, buenas noches. Gracias, gracias, gracias por participar en esta reunión desde donde sea que se encuentren en el mundo.

Nos estamos reuniendo en lo que, a mi parecer, es un momento decisivo en la lucha contra COVID-19. Por un lado, la variante ómicron está retrocediendo en muchos lugares, y gracias al ingenio de la ciencia moderna, contamos con vacunas que salvan vidas; millones de personas se vacunan cada día y eso se debe, y no es menor, a las medidas y esfuerzos que muchos de ustedes han adoptado desde el inicio de la pandemia.

Sin embargo, también todos sabemos que, en realidad, la pandemia está lejos de terminar. Como saben, la Organización Mundial de la Salud estableció la meta de que, para septiembre de este año, el 70% de las personas de cada país en todos los niveles de ingresos estuvieran vacunadas. Al ritmo actual, nos encontramos muy por debajo de nuestro objetivo. Según un análisis reciente, si bien casi el 80% de las personas están vacunadas en los países de ingresos más altos, medios y altos, ese porcentaje se reduce a menos del 11% en los países de ingresos bajos. Además, el mes pasado, la Organización Mundial de la Salud advirtió que casi 90 países de todo el mundo no están en vías de poder cumplir con la meta del 70%. Eso significa que miles de millones de personas siguen siendo vulnerables al COVID, y que el mundo sigue siendo vulnerable a nuevas variantes, que pueden ser incluso más mortales y contagiosas que las que hemos enfrentado hasta ahora.

Por lo tanto, es necesario que tomemos todos los esfuerzos y aportes que nuestros países han realizado hasta el momento y los intensifiquemos y coordinemos mejor de modo que podamos alcanzar nuestros objetivos y poner fin a la etapa crítica del COVID-19 este año. Por eso nos hemos reunido hoy.

El Plan de Acción Global que ponemos en marcha en el día de la fecha asume lo que la comunidad internacional ha identificado como las mayores barreras que aún subsisten en la lucha para poner fin a esta pandemia. Nuestra hoja de ruta más clara sigue siendo establecer seis líneas de trabajo principales que, si todos juntos las impulsamos, nos ayudarán a lograr las metas dispuestas por el Presidente Biden en la Cumbre Global sobre COVID-19 el año pasado: vacunar a la población mundial, salvar vidas hoy y preparar al mundo para futuras pandemias. Ese mapa de ruta está diseñado explícitamente para acercar las fortalezas únicas de un país a las áreas de mayor necesidad. Quizás se trate de logística y operaciones. Quizás sea una industria farmacéutica sólida.

Nuestro desafío hoy es vincular esas capacidades con el lugar donde puedan ser más beneficiosas para la mayoría de las personas. Hemos identificado deficiencias, y estamos solucionando deficiencias. Esa es la intención del Plan de Acción Global. Permítanme describir brevemente cada una de las líneas de trabajo.

En primer lugar, y lo más importante, es que debemos continuar vacunando y hacerlo con más rapidez. Eso significa abordar las brechas de equidad aumentando en todo el mundo el acceso a vacunas eficaces. Sin embargo, sabemos que aumentar el abastecimiento, de por sí, no es suficiente para convertir las vacunas en vacunaciones. También debemos resolver los desafíos que se presentan en el último tramo, como el acceso a tecnologías de enfriamiento para las vacunas en tránsito. Japón ha demostrado liderazgo en esta área con su programa de “Apoyo para el último tramo” (“Last One Mile Support”) para alrededor de 60 países. Debemos seguir trabajando para lograr esos avances.

En segundo lugar, debemos fortalecer las cadenas de suministro de vacunas y de otros insumos críticos, como jeringas, kits de diagnóstico y tratamientos. La pandemia ha puesto de relieve la vulnerabilidad de esas cadenas. No podemos alcanzar los objetivos establecidos por la OMS sin estos insumos.

En tercer lugar, debemos abordar la falta de información que conlleva un bajo nivel de confianza en las vacunas. En algunos casos, algunos actores negativos difunden información incorrecta o desinforman. En otros, no hay información clara sobre la seguridad y eficacia de las vacunas. Al adaptar nuestro mensaje a los públicos locales, podemos proporcionar pautas claras, rechazar la desinformación y acrecentar la confianza en las vacunas.

En cuarto lugar, es necesario que brindemos más apoyo, lo que incluye vacunaciones, equipos, capacitación a trabajadores de atención de la salud que hayan estado en la primera línea de la pandemia desde el principio, arriesgando sus propias vidas para salvar a otros.

En quinto lugar, debemos facilitar a los pacientes con COVID el acceso a tratamientos y opciones terapéuticas, porque ponerle fin a la pandemia no es solo proteger a las personas del virus, sino ayudar a salvar la vida de quienes se enferman.

Y en sexto y último lugar, debemos ver hacia el futuro y fortalecer la seguridad sanitaria mundial para la próxima situación de emergencia que se presente. Entre otras cosas, eso significa garantizar el financiamiento sostenible para la preparación y respuesta a situaciones de pandemia, lo que incluye contar con instituciones internacionales con financiamiento adecuado y un nuevo fondo del Banco Mundial que se concentre específicamente en proporcionar lo necesario para que podamos tener la capacidad que necesitamos para prevenir y detectar futuras amenazas y responder a ellas. Además, deseo felicitar a Indonesia por utilizar su liderazgo del Grupo de los 20 de este año para impulsarnos a actuar en este sentido.

Una vez más, gracias a todos en esta reunión por adoptar el Plan de Acción Global y por liderar la coordinación de este esfuerzo con compromisos concretos. Nuestro trabajo hoy ayudará a sentar las bases para la próxima Cumbre Global sobre COVID-19, que el Presidente Biden organizará más adelante en la primavera.

De nuestra parte, Estados Unidos continuará proporcionando dosis de vacunas en todo el mundo a través de COVAX. Hasta la fecha, hemos entregado más de 435 millones de vacunas seguras y efectivas sin cargo y sin ningún tipo de condicionamientos políticos, como parte de nuestro compromiso general de donar 1.200 millones de dosis para fin de año. Esto incluye nuestra última donación de 5 millones de dosis de Johnson & Johnson al Fondo para la Adquisición de Vacunas en África, la iniciativa innovadora de la Unión Africana para ayudar a los países más pequeños a negociar en forma grupal la compra de vacunas.

Además de nuestras donaciones de vacunas, Estados Unidos se ha comprometido a continuar participando en las seis líneas de trabajo y a desempeñar un papel de coordinación preponderante para mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro y fortalecer la seguridad sanitaria mundial.

En todo lo que hacemos, procuramos trabajar en estrecha colaboración con nuestros socios, porque esta pandemia es un ejemplo claro de una crisis que ningún país puede resolver de manera individual. Sabemos que es posible cuando trabajamos juntos. Solo tenemos que ver lo que Uganda ha logrado recientemente.

A principios de noviembre, solo el 14% de todos los adultos de ese país habían recibido su primera dosis de la vacuna. Luego comenzó un importante trabajo en equipo. El Gobierno de Uganda llevó adelante una campaña de vacunación masiva en la que participaron cientos de trabajadores de atención de la salud. Uganda hizo el seguimiento de su situación con una herramienta desarrollada por la OMS. Los líderes comunitarios influyentes lograron desacreditar la información errónea. Donantes de todo el mundo contribuyeron dosis. Y para fines de diciembre, casi la mitad de todos los adultos de Uganda habían recibido su primera dosis: se pasó del 14% al 47% en tan solo seis semanas.

Eso es lo que se puede lograr cuando todos nosotros (gobiernos, organizaciones internacionales, la sociedad civil, trabajadores de atención de la salud, ciudadanos individuales) trabajamos juntos. Con ese nivel de coordinación, asociación y compromiso, podemos poner fin a la pandemia y lo haremos.

Por eso, les agradezco nuevamente a todos por participar hoy en esta reunión y por los días por venir, cuando sigamos trabajando, avanzando y coordinando acciones juntos. Tengo sumo interés en el diálogo que mantendremos, y más aún en el trabajo que haremos para, finalmente, poder superar COVID-19 este año. Muchas gracias.


Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/secretary-antony-j-blinken-at-a-virtual-covid-19-small-group-minister-meeting/

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.

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