El secretario Antony J. Blinken y el secretario de Relaciones Exteriores mexicano Marcelo Ebrard en una conferencia de prensa conjunta

 

Traducción cortesía del Departamento de Estado de los Estados Unidos



Departamento de Estado de EE. UU.
Antony J. Blinken, Secretario de Estado
8 de octubre de 2021
Observaciones

Ministerio de Relaciones Exteriores
Ciudad de México, México

SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES EBRARD: Gracias. Hoy estamos aquí concluyendo un proceso que comenzó hace varios meses, lo que nos permite afirmar, en primer lugar, que estamos dejando atrás la Iniciativa Mérida, y que a partir de hoy emprendemos el Acuerdo del Bicentenario. ¿Por qué “bicentenario”? Porque estamos por celebrar 200 años de relaciones entre México y los Estados Unidos. Como saben, México el primer país que nos reconoció, por eso lo hemos llamado así.

¿En qué se basa este acuerdo? Recibirán una declaración con los detalles; no obstante, se basa en la incorporación de la visión del presidente Biden y del presidente López Obrador y la adopción un enfoque más integral en materia de seguridad, salud y comunidades seguras.

Esta mañana, el presidente López Obrador decía que lo que nos inspira es el concepto de las libertades del presidente Roosevelt, en el cual coincidimos. Por tanto, existe una afinidad ideológica y política entre nuestros dos presidentes, Biden y López Obrador. Lo que verán en ese documento es la traducción en términos de seguridad, salud pública y comunidades seguras de aquellos puntos en los que estamos de acuerdo, y que son cruciales.

En segundo lugar, debo decir que el secretario de Estado, el fiscal general, el secretario y todos los representantes del Gobierno de los Estados Unidos hemos llegado a la conclusión de que tenemos una relación en la que las prioridades de México son las mismas, tienen el mismo grado de prioridad que las de los Estados Unidos. Esto es algo que hoy podemos decir, algo que no teníamos antes.

Para México, debemos priorizar la lucha contra la violencia y los homicidios, y brindar oportunidades de desarrollo a los jóvenes. Estamos abordando las causas fundamentales de todos los problemas a los que nos enfrentamos y estas prioridades se han tenido en cuenta. En este documento vemos la traducción de un sistema, un sistema institucional, para implementar este acuerdo. Este acuerdo no es una declaración; es un camino a seguir, es verificable y dará resultados.

El 1 de diciembre tenemos que presentar nuestro plan anual: qué haremos desde el 1 de diciembre de 2021 hasta el 1 de diciembre de 2022. A finales de enero del año próximo debemos plasmar por escrito lo que haremos en los próximos tres años, es decir, de manera verificable y transparente para nuestros ciudadanos.

En resumen, no se trata de una cooperación limitada; es una alianza superior, cualitativamente hablando, una alianza con personas en las que se confía y a las que se respeta. Una alianza no puede establecerse de otra manera. Por tanto, el respeto, la corresponsabilidad y la reciprocidad constituyen la base de esta alianza entre México y los Estados Unidos en materia de seguridad, salud pública y comunidades seguras.

Como veran, incluye tres objetivos amplios para proteger a nuestra población: prevenir la delincuencia en la región fronteriza, desmantelar las organizaciones delictivas y crear memorandos inmediatos, memorandos de entendimiento, para reducir la adicción a las drogas y los daños relacionados con ellas. Es la primera vez en nuestra historia que hacemos algo parecido: un memorando de entendimiento para poner en marcha el programa de control de contenedores portuarios, un grupo de trabajo binacional sobre precursores químicos, y un trabajo conjunto en apoyo de la labor forense que México está llevando a cabo para localizar a personas desaparecidas.

Este acuerdo, por tanto, será memorable por su contenido y porque traduce para nuestros pueblos, para nuestras sociedades, los puntos de coincidencia entre ambas administraciones, ambos Gobiernos. Muchas gracias a la delegación de los Estados Unidos y, en especial, al secretario de Estado, el Sr. Anthony Blinken, quien ahora tendrá la palabra.

SECRETARIO BLINKEN: Gracias, Marcelo, y buenas tardes a todas y a todos. (En español en el original). Es un placer estar aquí con ustedes y con toda su delegación y la nuestra. Creo que el espíritu de colaboración, de trabajo en equipo y de asociación fue el más intenso que he sentido nunca al trabajar con los Estados Unidos y México. Es maravilloso para mí estar nuevamente en México. Mi última visita fue en realidad virtual, una de las primeras que hice cuando asumimos el cargo. Pero creo que incluso un corto tiempo aquí demuestra que nada mejor que encontrarnos en persona.

Nuestros dos países, México y los Estados Unidos, comparten mucho más que una frontera. Compartimos una historia, parte de la cual tuve la oportunidad de ver esta mañana en los murales increíblemente evocadores de Diego Rivera que se encuentran en el Palacio Nacional. Y disfruté de algo que nunca olvidaré: un comentario personal del presidente López Obrador sobre los murales y la historia de México. Fue para mí un momento verdaderamente extraordinario. Le estoy enormemente agradecido por el tiempo que dedicó a compartir sus conocimientos sobre la historia de México y la historia que une a nuestros países: lazos culturales, económicos, lazos profundos, por supuesto, entre nuestras comunidades y familias.

La relación entre nuestros Gobiernos es amplia y compleja. Todos los días trabajamos juntos en una variedad increíblemente amplia de temas, desde el Congreso hasta el clima, desde la salud pública hasta la educación pública, desde el turismo hasta la diplomacia regional; mantener esa relación y fortalecerla exige un diálogo constante y franco en todos los niveles. Requiere aprovechar las oportunidades y adaptarse a los nuevos desafíos, y eso es exactamente lo que hicimos hoy en el diálogo de alto nivel.

Me tienta decir que estoy de acuerdo con todo lo que dijo Marcelo, porque lo estoy. Es una descripción muy precisa e importante del trabajo que hicimos hoy. Me gustaría decir, si se me permite, Marcelo, que creo que hoy se puso de manifiesto la relación que hemos podido construir estos últimos nueve meses, la confianza que existe entre nosotros, y por las que estoy muy, muy agradecido.

Como todos saben, esta mañana, junto con el fiscal general Garland, el secretario de Seguridad Nacional Mayorkas, el subsecretario del Tesoro Adeyemo y otros altos funcionarios de nuestra administración, comenzamos el día con la oportunidad de reunirnos con el presidente López Obrador. Tratamos también una variedad muy amplia de temas cruciales para nuestra relación, como la seguridad, la migración, la economía, la COVID-19 y la crisis climática. Y después de eso, con el secretario de Relaciones Exteriores Ebrard y nuestros compañeros, mantuvimos una primera reunión muy productiva en el Diálogo de Seguridad de Alto Nivel, donde pusimos en marcha el Marco del Bicentenario entre México y los Estados Unidos sobre Seguridad, Salud Pública y Comunidades .

Puede parecer una obviedad, y lo es, pero se basa en la idea de que, como vecinos y socios, compartimos la responsabilidad de mejorar la seguridad de la población de nuestras naciones. Todo se reduce a eso. Marca el comienzo de un nuevo capítulo en la cooperación en materia de seguridad entre México y los Estados Unidos, en el que trabajaremos como socios iguales en la definición y el abordaje de las prioridades compartidas y nos ocuparemos de las causas fundamentales de los problemas de seguridad a los que nos enfrentamos, entre ellas la desigualdad, la corrupción y la impunidad, y lo haremos no solo modernizando el control del cumplimento de la ley, sino también fortaleciendo la salud pública, el Estado de derecho y las oportunidades económicas más generalizadas.

Quiero describir muy brevemente los tres pilares de este marco. El primero es proteger la salud y la seguridad de la población de nuestras naciones. En el pasado a menudo lo intentamos confiando demasiado en las fuerzas de seguridad y muy poco en otras herramientas con las que contamos. Por supuesto, el control del cumplimiento de la ley desempeña un papel fundamental en la reducción de los homicidios y otros delitos graves. Pero esos esfuerzos deben ir acompañados de inversiones en oportunidades de crecimiento económico, en particular para las comunidades y regiones desatendidas. Este es un punto central del diálogo económico de alto nivel que iniciamos hace unas semanas en Washington, crucial para brindar a los trabajadores mexicanos y estadounidenses las herramientas que necesitan para competir en la economía del siglo XXI.

Nuestros esfuerzos también deben incluir la prevención del abuso de sustancias y el tratamiento y el apoyo a la recuperación, a fin de ayudar a quienes luchan contra la adicción, reducir el daño profundo que las drogas ilícitas infligen en nuestras comunidades y reducir la demanda. Nuestros Gobiernos acordaron que proteger a nuestra ciudadanía significa proteger los derechos humanos.

Eso significa establecer mecanismos eficaces que garanticen que los delincuentes rindan cuentas, lo cual es fundamental para ganarse la confianza de las comunidades, apuntalar nuevamente el Estado de derecho y brindar a las víctimas la justicia que merecen. Como señaló Marcelo, estamos ampliando nuestras alianzas para resolver decenas de miles de casos de personas desaparecidas en México, un ejemplo de cómo podemos trabajar juntos hacia ese objetivo más amplio. Podría proporcionar paz a las familias que buscan a sus seres queridos y poner fin a la impunidad de los delincuentes.

El segundo pilar consiste en prevenir el tráfico transfronterizo. Sabemos que para México es prioritario reducir el tráfico de armas, ya que muchas de las armas ilícitas en este país provienen de los Estados Unidos. Estamos firmemente decididos a profundizar nuestra colaboración en el rastreo de armas, las investigaciones y los procesamientos a fin de interrumpir el suministro. También estamos colaborando en la lucha contra las organizaciones de contrabando y tráfico de personas, así como de tráfico de drogas, que perpetúan los ciclos de violencia y sufrimiento humano.

Por último, el tercer pilar del marco se centra en la persecución de las redes delictivas transnacionales. Profundizaremos nuestra colaboración para combatir el blanqueo de dinero y otras formas de corrupción. En particular, dado que estas organizaciones ilícitas aprovechan con creciente agilidad los sistemas financieros, haremos que nuestros sistemas de justicia sean más eficaces para investigar y enjuiciar a la delincuencia organizada y aumentar la cooperación en materia de extradiciones.

También acordamos construir mejores métricas para rastrear todos estos objetivos y rendir cuentas al respecto. La delegación que representó al Gobierno de los Estados Unidos en el diálogo de alto nivel de hoy, incluidos el fiscal general, el secretario de Seguridad Nacional y el subsecretario del Tesoro, refleja de por sí la seriedad con la que asumimos la responsabilidad compartida de brindar seguridad a nuestra población y las herramientas integrales que estamos aportando para lograrlo.

Pero por crucial que sea este nuevo marco, queremos que la relación entre México y los Estados Unidos sea más, mucho más, que migración y seguridad. Debe reflejar todo el abanico de temas en los que compartimos intereses y valores, entre ellos el medio ambiente, la agricultura, la tecnología, la energía, el comercio, las cadenas de suministro y las ideas innovadoras que surgieron en el primer diálogo económico de alto nivel.

Los próximos meses y años podrían ser transformadores en lo relativo a aprovechar todo el potencial de la relación entre México y los Estados Unidos y lograr resultados concretos para nuestros pueblos. Estamos comprometidos a trabajar con nuestros socios mexicanos para lograrlo.

Muchas, muchas gracias.

MODERADOR: (Vía intérprete) Tenemos tiempo para dos preguntas de miembros de la prensa mexicana y dos de la prensa estadounidense.

Sarahí Méndez, de Televisa.

PREGUNTA: (Vía intérprete) Secretario Blinken, como parte de este entendimiento bicentenario, quería saber si se reforzará la seguridad fronteriza por cuenta de los Estados Unidos, si será más difícil para los migrantes y las organizaciones delictivas cruzar la frontera. ¿Se enviarán más recursos a América Central para participar en programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, un programa de López Obrador? ¿Se aplicará el Protocolo de Protección de Migrantes en México?

Para el secretario Ebrard: sabemos que para México el tráfico de armas es un problema muy importante. El secretario Blinken ha mencionado esta cuestión. ¿Ha previsto este tema del rastreo en México de armas procedentes de los Estados Unidos?

SECRETARIO BLINKEN: Gracias, encantado de responder. Estamos decididos a tener una frontera vibrante, que constituya un conector entre nuestros países, entre nuestros pueblos, el comercio, algo verdaderamente vivo, porque estas conexiones son muy importantes para ambos. Pero el sistema de migración, la forma en que hacemos frente a la migración ilegal, también debe ser seguro, ordenado y humano.

Estamos haciendo muchas cosas juntos y también por nuestra parte para avanzar de manera más eficaz en esa dirección, entre ellas la labor dirigida a fortalecer nuestro propio sistema de asilo de modo que podamos tramitar de manera mucho más eficaz, rápida y humana las solicitudes de asilo. También estamos trabajando para ampliar las vías legales, tan fundamentales para la migración y, por supuesto, defenderemos el Estado de derecho.

Gran parte de nuestra labor se ha llevado a cabo en colaboración y cooperación con México, y debo decirles lo agradecidos que estamos por eso, porque nos enfrentamos un problema que en muchos sentidos creo que es único, la tremenda presión de los flujos migratorios ilegales procedentes de diversos lugares, de diferentes partes del hemisferio, la migración irregular, repito, por razones obvias, y a la que me referiré en un minuto. Vemos países de la región —no solo en el Triángulo Norte, sino también, por supuesto, recientemente Haití— que han recibido grandes poblaciones de origen haitiano o venezolano, y que posiblemente surjan otros desafíos; gran parte de ello ha sido impulsado por problemas económicos, agravados por la COVID-19, así como por problemas de seguridad y de otros tipos.

Dado que hemos estado colaborando tan estrechamente al respecto, creo que estamos de acuerdo en que tenemos que hacer dos cosas. Mientras nos aseguramos de adoptar un enfoque que garantice un sistema seguro, ordenado y humano, que respete la ley, tenemos que hacer dos cosas. Y en esto es en lo que los Estados Unidos y México están trabajando juntos.

Primero, tenemos que hacer frente a las causas fundamentales de la migración irregular. Aunque debamos lidiar con los problemas inmediatos, en última instancia la única solución es acometer las causas fundamentales, porque no es que la mayoría de las personas, dondequiera que se encuentren, se despierten una mañana y digan: “¿Verdad que sería genial dejarlo todo —mi familia, mi comunidad, mi cultura, mi idioma, todo—, hacer este viaje increíblemente peligroso y tratar de llegar a los Estados Unidos, y también, por cierto, no poder llegar allí?”. Existen factores muy poderosos que hacen que las personas tengan la sensación de que no tienen otra opción. Tenemos que ser capaces de hacer frente a esas causas.

Creo que fundamentalmente se trata de oportunidades económicas y de demostrarle a la gente que puede ganarse la vida, que puede mantenerse a sí misma y a su familia, que puede tener un futuro en su país. Estamos trabajando juntos al respecto.

En segundo lugar, creo que México y los Estados Unidos también tienen el convencimiento de que deben adoptar un enfoque regional más firme para luchar contra este problema, de que tiene que haber un mayor sentido de responsabilidad compartida y una mayor aplicación de este concepto. Nuestros países también están trabajando juntos para lograrlo.

SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES EBRARD: (Vía intérprete) Como hemos comentado, el presidente López Obrador durante nuestro desayuno mencionó la importancia de poner en marcha en América Central un programa de empleo inmediato similar a los programas Sembrando Vidas o Jóvenes Construyendo el Futuro. El mandatario mencionó que el presidente Roosevelt lo hizo en parte con el llamado New Deal.

La pandemia ha tenido un gran impacto en América Central y en otros países y regiones y, como señaló el secretario Blinken, existen situaciones críticas en todo el mundo, como en Haití, por ejemplo. Creemos que a corto plazo podríamos adoptar medidas conjuntas, especialmente en América Central, basadas en las oportunidades laborales. Ese sería el tipo de respuesta más pertinente.

México está haciendo todo lo posible al respecto. Podríamos lograr que 40.000 personas tengan empleo en esos tres países para el mes de enero. Creemos que es un buen camino a seguir, y esperamos que los Estados Unidos nos acompañen. Han sido muy receptivos a esta propuesta, y esperamos poder indicar pronto qué medidas adoptaremos y su alcance.

Con respecto al tráfico de armas, el término “rastrear” se refiere a conocer el número de serie, saber dónde se vendió esa arma, conocer el fabricante. No significa que vayamos a rastrear físicamente estas armas en nombre de los Estados Unidos, sino que entre ambos países decidimos averiguar dónde se vendieron, cómo se transportaron a México, etcétera, y cómo se utilizaron. Eso es lo que haremos y en lo que vamos a trabajar de forma prioritaria, porque reducir el número de armas en México implica reducir el nivel de violencia. No se puede lograr lo uno sin lo otro. Es una regla de oro.

La delegación se ha mostrado receptiva e interesada. Hoy estuvieron aquí el fiscal general y representantes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza y de varias autoridades del Departamento de Seguridad Nacional relacionadas con estos asuntos. El 1 de diciembre, cuando presentemos el plan, verán claramente las medidas que se adoptarán. Porque aquí hay un denominador común: reducir al máximo el tráfico de armas, y lo antes posible.

PREGUNTA: (Fuera del micrófono).

INTÉRPRETE: El intérprete se disculpa; no se usó el micrófono.

SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES EBRARD: (Vía intérprete) Hoy no hemos tratado este tema, ni hemos fijado una fecha para hacerlo. Informaremos al respecto tan pronto como podamos.

MODERADOR: La siguiente pregunta proviene de Courtney McBride, de The Wall Street Journal.

PREGUNTA: Gracias. Una pregunta para cada secretario.

Para el secretario Ebrard: ¿qué pide su Gobierno a los Estados Unidos a cambio de la reanudación del Protocolo de Protección de Migrantes o de la política “Permanecer en México”? Describió este acuerdo, el acuerdo del bicentenario, como un camino a seguir, y dijo que se basaba en una visión compartida sobre el futuro de la relación. En concreto, ¿qué espera México de los Estados Unidos como parte de este marco?

Y para el secretario Blinken: ¿cómo espera la administración Biden que los migrantes permanezcan en México cuando el gobierno mexicano está concediendo menos visados a los migrantes, de modo que una gran cantidad de personas no tienen adónde ir? También le agradecería si pudiera decirnos qué pide el Gobierno de los Estados Unidos a México como parte del marco.

SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES EBRARD: (Vía intérprete) Hoy no hemos hablado del Protocolo de Protección de Migrantes ni del Título 42. No fue una reunión sobre la frontera. Se trató de un encuentro en torno a una visión común que involucra muchos temas. Mantenemos un contacto directo con el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, el Departamento de Seguridad Nacional, etcétera, en lo que respecta a… Lo repetiré para que puedan escuchar la interpretación. ¿Funciona?

Estaba diciendo que la reunión de hoy no incluyó una sesión sobre el Título 42 o el Protocolo de Protección de Migrantes. No se hizo así. Mantenemos un contacto directo con el Departamento de Seguridad Nacional sobre esta cuestión. La cuestión de la migración tiene su propio espacio de discusión con los Estados Unidos. La seguridad fronteriza incluye, por supuesto, el contrabando de personas, pero hoy no nos reunimos con ese fin. Los Estados Unidos comunicarán su propuesta a su debido tiempo. Trabajamos a diario porque, en lo que respecta al Título 42, tenemos miles de personas repatriadas y hemos podido trabajar de manera conjunta durante estos últimos meses. Por tanto, cuando tengamos algo que informar, podré responder esa pregunta específica sobre el Protocolo de Protección de Migrantes.

SECRETARIO BLINKEN: Gracias, Marcelo. No tengo mucho que agregar porque, como dijo Marcelo, hoy no hemos hablado de esto. Simplemente diría que la ley de inmigración de los Estados Unidos permanece en vigor, por supuesto. Seguimos colaborando estrechamente con México para promover un proceso seguro, ordenado y humano a lo largo de la frontera compartida y abordar los innumerables desafíos que plantea la migración irregular. El Departamento de Seguridad Nacional tendrá más información sobre los detalles, pero como dije anteriormente, hablando en términos generales, creo que nuestra colaboración en este asunto increíblemente complicado —al menos en mi experiencia— nunca ha sido tan estrecha.

No obstante, ambos reconocemos que, mientras lidiamos con las presiones y los problemas inmediatos, para lo cual nuestros Gobiernos están en contacto casi a diario, también tenemos que centrarnos en algunos de los factores a largo plazo y los que estén por venir, fomentando una mayor colaboración y cooperación regionales. De eso es de lo que hablamos un poco hoy.

MODERADOR: Gracias (en español en el original). (Vía intérprete) Arturo Páramo del Grupo Imagen.

PREGUNTA: (Vía intérprete) Gracias, y buenas tardes a todos. Secretario Ebrard, quisiera preguntarle si ya existe una fecha o un cronograma para este proyecto de inversión para el desarrollo en América Central y el sur de México. Usted habló de métricas, de que las cosas puedan cuantificarse. ¿Se ha establecido ya un cronograma para este proyecto? ¿Se ha realizado alguna inversión, teniendo en cuenta que durante la administración Trump se había ofrecido una cantidad pero no se concretó nada? ¿Contamos esta vez con el compromiso del Gobierno de los Estados Unidos para ese tipo de inversión?

Por otro lado, ¿qué diferencias hay? Estamos hablando de poner fin a la Iniciativa Mérida y de una nueva era en nuestras relaciones bilaterales. En este sentido, ¿qué diferencia hay entre ambos acuerdos? Es decir, ¿por parte del Gobierno de los Estados Unidos ya no habrá facilidad de acceso a las armas, o habrá más intercambio entre organismos o entre nuestros países para trabajar en un país u otro? ¿Esto se ha modificado? ¿O se mantendrá sin cambios? ¿Habrá nuevas reglas? ¿Ha cambiado la situación?

Dijo que no hablaron de reabrir la frontera ni de fechas para la reapertura de las fronteras entre México y los Estados Unidos.

SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES EBRARD: (Vía intérprete) Diría lo siguiente: la frontera es un tema cotidiano. Cuando le cedí la palabra al Secretario Mayorkas, lo llamé Alejandro porque ya ha estado aquí dos o tres veces, y creo que todos los días hablamos de esto. El secretario Blinken y yo solo hablamos los domingos. (Risas).

Creo que está muy claro que para México es prioritario reanudar las actividades en la frontera. En algún momento tuvimos el problema de salud relacionado con la variante Delta tanto en los Estados Unidos como en México, y por eso se retrasó. Tan pronto como los Estados Unidos adopten la decisión, nos lo comunicarán. Saben que es una prioridad. Ya se mencionó esta mañana. No obstante, no era el objetivo de la reunión de hoy.

¿En qué se diferencia de la Iniciativa Mérida? Permítanme que lo explique: la primera diferencia sustancial sería que la Iniciativa Mérida se basaba, desde la perspectiva mexicana, en el hecho de que teníamos que capturar a los capos de la droga y con eso sería suficiente. En esencia, era: “Por favor, Estados Unidos, envíen helicópteros, envíen equipos. Por favor, ayúdennos a detener a los capos de la droga y resolver el problema”. En esencia, eso es lo que pensaba México en ese momento.

Hoy, lo que tenemos entre manos es una estrategia conjunta mucho más compleja. Sabemos que no será suficiente detener o capturar a algunos capos de la droga. Tenemos que preocuparnos por la adicción, por brindar oportunidades de empleo a los jóvenes, porque de lo contrario recurrirán a actividades delictivas. Queremos evitar la proliferación del consumo de drogas más baratas, el cual que va en aumento en nuestras dos naciones.

Por tanto, hemos acordado una estrategia conjunta con los tres componentes que ya explicamos en los que se establecen las prioridades de México y los Estados Unidos. Es mucho más compleja. Más amplia. No se trata solo de una única medida sencilla. El éxito de este acuerdo no se medirá por la cantidad de narcotraficantes que llevemos a la cárcel ni por la cantidad de conferencias de prensa que celebremos. Se reflejará en la reducción de las tasas de homicidio y de consumo de drogas en México. También se caracteriza por una mayor reciprocidad y corresponsabilidad, por lo que es más igualitario, más equilibrado. Eso es, en esencia, lo que queremos decir. No es poco. Es mucho, es mucho, porque nunca habíamos tenido algo parecido.

Con respecto a las inversiones en América Central, podría preguntarse: “¿Por qué no han llegado todavía?” Porque los Estados Unidos están atravesando su proceso presupuestario. Creo que estoy respondiendo a algo que… tal vez estoy robando esa respuesta. Pero esa misma pregunta se la planteamos a nuestros colegas de los Estados Unidos, y ellos dijeron: “Estamos en pleno proceso de adopción de decisiones presupuestarias”. Los Estados Unidos tienen que esperar a que termine ese proceso para determinar en qué pueden invertir para lograr los objetivos que nos proponemos.

Nosotros también estamos atravesando procesos presupuestarios, pero hablábamos de la participación de los Estados Unidos. Cuando terminen con eso, lo sabremos. Recuerde que es diferente, porque en esa ocasión hablábamos de inversión del sector privado, y aquí estamos hablando de una inversión de carácter más social con recursos gubernamentales.

SECRETARIO BLINKEN: Solo quería añadir algo muy rápidamente. Primero, Marcelo tiene razón. Sé que cuando suena el teléfono en su casa un domingo, él piensa, “Oh, debe de ser Tony”, porque por alguna razón tendemos a hablar los domingos.

Y sí, en respuesta a su… a su punto o pregunta, lo que ha dicho Marcelo es correcto: estamos en pleno proceso presupuestario. Pero para ser claro, el presidente Biden se ha comprometido a presupuestar una asistencia considerable para Centroamérica, y en particular para Honduras, El Salvador y Guatemala, con el fin de hacer frente a los factores que impulsan la migración irregular y, es de esperar, mejorar la vida de las personas para que sientan que pueden permanecer en su país. Hemos hablado de invertir 4.000 millones de dólares a lo largo de los cuatro años de nuestra administración, y las propuestas presupuestarias que estamos haciendo reflejan ese compromiso.

MODERADOR: La última pregunta es de Nike Ching, de Voice of America.

PREGUNTA: Buenas tardes. Secretario Blinken. Varios senadores estadounidenses le escribieron hoy una carta para expresar su decepción por el trato inhumano a los migrantes haitianos en la frontera entre los Estados Unidos y México. Permítame que le haga una pregunta: ¿están los Estados Unidos proporcionando asistencia a México para devolver a esos migrantes a su país? ¿Qué garantías específicas le ha dado el Gobierno de México de que está tratando a esos migrantes haitianos con humanidad, como usted ha pedido? ¿Contribuirán a facilitar la estabilidad a largo plazo de Haití?

Buenas tardes, señor secretario de Relaciones Exteriores. ¿Qué garantías están dando a los migrantes haitianos en México de que se los tratará con humanidad? ¿Cómo está trabajando México con los Estados Unidos para disuadir a las personas de que se dirijan a la frontera? Y si llegan a la frontera, ¿recibirán el mismo trato que provocó críticas en todo el mundo? Gracias, muchas gracias.

SECRETARIO BLINKEN: Gracias. Estamos decididos a que, al obligar a cumplir nuestras leyes, lo hagamos respetando plenamente los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, incluidas aquellas que traten de ingresar a los Estados Unidos como migrantes irregulares. Esa es la base fundamental de nuestra actuación y estamos decididos a hacerlo. Mantenemos un estrecho contacto diario con nuestros colegas en México en lo relativo a la cuestión de los migrantes irregulares haitianos, parte de los cuales proviene del propio Haití, y parte de otros países de nuestro hemisferio en los que han residido durante algún tiempo y que ahora tratan de venir a los Estados Unidos.

También estamos tratando de dejar muy claro que si hacen ese viaje de manera irregular, se exponen a enormes riesgos a lo largo de toda la ruta, y no podrán ingresar a los Estados Unidos. Por tanto, estamos trabajando para transmitirles ese mensaje de forma eficaz. Desafortunadamente, una de las cosas que ha sucedido es que varios grupos están difundiendo información falsa sobre las posibilidades que existen para quienes llegan a los Estados Unidos de manera irregular e informándoles erróneamente de que podrán ingresar a los Estados Unidos. El viaje es extremadamente peligroso e inútil, y estamos trabajando para asegurarnos de que la gente lo entienda.

Pero también trabajamos, tanto por nuestra cuenta como en estrecha colaboración, para asegurarnos de que se trate a las personas de forma digna y correcta y que sus derechos estén plenamente protegidos.

SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES EBRARD: (Vía intérprete) Gracias. Les puedo decir que no hemos transportado personas que, en este caso, no procedían de Haití sino de Brasil y Chile, y que comenzaron a migrar hacia el norte. No hemos enviado de regreso a Haití a personas de esos orígenes que van a los Estados Unidos. Eso no ha ocurrido.

¿Qué estamos haciendo? ¿Qué está haciendo México? En primer lugar, a quienes reúnen los requisitos, les hemos ofrecido asilo. ¿Por qué? Porque aproximadamente el 90 por ciento de esas personas ya lo tienen en otros países, en Brasil o en Chile. No obstante, a quienes no lo tienen, podemos proporcionárselo. No todos lo solicitan, por muchas razones.

¿Cuántas personas procedentes de Brasil, Chile, Colombia u otros países se encuentran en México en este momento? Aproximadamente 14.000. ¿Qué estamos haciendo en favor de estas personas? La mayoría incluso habla español. Estamos tratando de brindarles oportunidades de empleo con la ayuda del sector privado. Ya hemos comenzado; tampoco ha sido fácil.

¿Y de qué nos hemos dado cuenta? Que muchos los engañan. Por lo general, les dicen que si llegan a los Estados Unidos a tiempo, pueden solicitar el Estatus de Protección Temporal, un programa diseñado para los haitianos que residen en los Estados Unidos, no para personas que viven fuera de los Estados Unidos. Como el 3 de agosto se anunció una ampliación de la fecha límite para acogerse a ese programa, pensaron que debían llegar a los Estados Unidos rápidamente y que podrían permanecer allí. Eso es lo que nos han informado las personas con las que nos hemos puesto en contacto. Obviamente, ahora mismo estamos obteniendo información que antes no teníamos. El Instituto Nacional de Migración ha contratado a personas que no solo hablan francés sino también creole para que puedan comunicarse mejor.

Entonces, ¿qué estamos haciendo? En medio año, hemos recibido esa cantidad de personas. Estimamos que en nuestro país se encuentran al menos otras 14.000 personas en diversas situaciones que no han solicitado la condición de refugiado. ¿Cuál es la postura de México? Esos son los hechos.

Lo que me parece reprobable es que les mientan. La situación es realmente grave, porque esa gente ya ha sufrido mucho. ¿Se imaginan venir de Brasil y Chile, recorrer todo el continente, y llegar a los Estados Unidos pensando que vas a obtener la residencia por el mero hecho de llegar allí? Por eso este movimiento se generó recientemente.

Así que gracias por la pregunta, porque nos permite aclarar las cosas. No es tan fácil. A las personas que vienen a México invariablemente se les ofrecerá el mismo estatus. Tenemos capacidad para hacerlo. Somos un país de más de 120 millones de habitantes. Que 15.000 personas de Haití vengan a México y deseen trabajar y quedarse aquí no constituye un problema para México. El problema es decirles a estas personas que si llegan a los Estados Unidos obtendrán la residencia. Por eso, estamos trabajando arduamente para que obtengan información fiable.

MODERADOR: (Vía intérprete) Muchas gracias. Eso es todo. Gracias, secretario Ebrard, secretario Blinken.


Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/secretary-antony-j-blinken-and-mexican-foreign-secretary-marcelo-ebrard-at-a-joint-press-availability/

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.

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