Mi observatorio: Los apagones: el dilema de nunca acabar

 Mi observatorio:

Los apagones: el dilema de nunca acabar

POR LUIS D. ANTAMARIA

El autor es periodista. Reside en Monte Plata



Cuando le vendieron al pueblo la falsa ilusión de que supuestamente con la construcción de planta Punta Catalina, los apagones serían cosas del pasado, vemos que no ha sido así, porque ahora es que se han incrementados las interrupciones eléctricas.

Resulta que la bendita planta ha resultado un fiasco que en vez de resolver el problema de los apagones se han incrementado de manera alarmante volvieron a épocas que suponíamos superadas, pero no este es otro ingrediente que se suma a los odiosos problemas que afectan a los dominicanos.

Las quejas de los usuarios por las interrupciones del servicio eléctrico, incluyendo en los denominados circuitos 24 horas, se han agudizado en los últimos días. Los cortes de suministro obedecen a varias causas, tanto de generación como de distribución, aunque estas últimas son las más predominantes.

“Esas interrupciones se deben supuestamente a la mala calidad de redes y las conexiones ilegales de los usuarios que se niegan a regularizar su servicio. Además, hay muchos equipos viejos y en mala calidad en la instalación de redes”.

Los cortes en el servicio energético de los últimos días de septiembre estarían siendo provocados también por causas internas de distribución, problemas en la transmisión, baja frecuencia y la gestión de demanda, de porque el sistema energético nacional ha sufrido graves colapsos, con sucesivos apagones por falta de energía y por carencia de recursos económicos para sustentar la generación, distribución y cobranza del servicio energético.

República Dominicana lleva 41 años hablando de deficiencias en el sistema energético; arrastrando una delicada crisis de desabastecimiento de energía eléctrica y con apagones históricos registrados durante los años 1970, 1974, 1982, 1990, 1995 y 2002.

La historia de los apagones y del desastre energético comenzó en el año 1970, 15 años después de que el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina nacionalizara la entonces Compañía Eléctrica de Santo Domingo mediante el decreto número 555, emitido el 16 de enero de 1955.

Sin embargo, ya capitalizado el sistema energético, la crisis sufrida durante el 2002 por el estratégico servicio iguala las de 1974, 1978, 1982, 1990 y 1995. Actualmente, pese a que el país tiene una excelente generación y capacidad instalada, las cuantiosas deudas que tiene el sector eléctrico hacen que la República Dominicana se mantenga como una de las pocas naciones del mundo donde se registran prolongados y frecuentes apagones.

La crisis del sistema eléctrico representa el problema más traumático que azota a la economía nacional y a la sociedad dominicana en su conjunto. La misma –a lo largo de los últimos 40 años ha tenido repercusiones muy negativas y efectos sumamente devastadores.

En el período 1996-2000 hubo notables logros en el sistema, pero en el 2002 el mismo volvió a desplomarse, cuando de una demanda de 12 mil  400 millones de kilovatios-horas de energía, a la población apenas se le brindaba un promedio de 7 mil 600 millones de kilovatios-hora, lo que significa que se arrastraba un déficit de 4 mil 800 millones de kilovatios-hora.

 

 

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