El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un acuerdo ampliado de 36 meses por USD 1.778 millones en el marco del Servicio Ampliado del Fondo para Costa Rica


El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un acuerdo ampliado de 36 meses por USD 1.778 millones en el marco del Servicio Ampliado del Fondo para Costa Rica y concluye la Consulta del Artículo IV de 2021

1 de marzo de 2021

  • El Directorio Ejecutivo del FMI aprobó hoy un acuerdo por USD 1.778 millones en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) para apoyar la recuperación de Costa Rica y estabilizar su economía.
  • El programa formulado por el país que es respaldado por el FMI se centra en la implementación de reformas fiscales equitativas para garantizar la sostenibilidad de la deuda y, al mismo tiempo, proteger a los más vulnerables.
  • De cara al futuro, la agenda de reformas del gobierno está diseñada para ayudar a promover el crecimiento inclusivo y sostenible, mediante la digitalización innovadora, la mitigación del cambio climático y desarrollar resiliencia.

Washington, DC: El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó hoy un acuerdo ampliado de 36 meses en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) para Costa Rica, por un monto equivalente a DEG 1.237,49 millones (335% de la cuota, equivalente a unos USD 1.778 millones). La aprobación del Directorio Ejecutivo permite un desembolso inmediato equivalente a USD 296,5 millones, aproximadamente. El acuerdo SAF complementa el apoyo de emergencia del FMI a Costa Rica de abril de 2020 (100% de la cuota, equivalente a USD 521,7 millones). Se espera que el acuerdo catalice otras ayudas financieras bilaterales y multilaterales.

El Directorio Ejecutivo también concluyó hoy la consulta del Artículo IV de 2021[1] con Costa Rica.

Costa Rica ha logrado importantes avances en su agenda de reformas fiscales y estructurales en los últimos años, en el marco de su proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, la pandemia ha golpeado duramente a la economía y ha agravado vulnerabilidades preexistentes, neutralizando los beneficios esperados de la ambiciosa reforma fiscal iniciada a finales de 2018 y generando una cuantiosa brecha de financiamiento. Mientras la rápida respuesta de las autoridades y el sistema sanitario universal bien establecido han ayudado a evitar una crisis más grave, se espera que la recuperación se prolongue, proyectándose un crecimiento de la economía costarricense de 2.6% en 2021. A su vez, los riesgos para las perspectivas económicas permanecen altos dada la incertidumbre alrededor de la pandemia.

Además de apoyar la recuperación, el programa respaldado por el FMI tiene como objetivo lograr la estabilidad macroeconómica y avanzar en la agenda de reforma formulada por el país. Las iniciativas de políticas de las autoridades en virtud del programa se articularán en torno a tres pilares fundamentales: i) aplicar gradualmente reformas fiscales equitativas para garantizar la sostenibilidad de la deuda, protegiendo al mismo tiempo a los más vulnerables ; ii) mantener la estabilidad monetaria y financiera, al tiempo que se continúa reforzando la autonomía operativa y la gobernanza del banco central y se abordan las vulnerabilidades financieras estructurales; y iii) avanzar reformas estructurales claves para promover el crecimiento inclusivo, ecológico y sostenible.

Luego de la reunión del Directorio Ejecutivo sobre Costa Rica, el Sr. Mitsuhiro Furusawa, Director Gerente Adjunto y Presidente interino, emitió la siguiente declaración:

“Las autoridades de Costa Rica han respondido rápidamente al shock de la pandemia COVID-19, lo que ha permitido evitar una crisis más grave. Sin embargo, el impacto socioeconómico de la pandemia ha sido considerable, debilitando su posición fiscal y generando un déficit alto de financiamiento.

“Ante este contexto, el Servicio Ampliado del FMI respaldará el programa formulado por el país, dirigido a garantizar la estabilidad macroeconómica, apoyar una recuperación gradual y avanzar en la agenda de reformas.

“Partiendo de la base del diálogo amplio y de la reforma fiscal de 2018, las autoridades se comprometen a alcanzar un superávit primario para el 2023 que encauce la deuda en una trayectoria descendente, al mismo tiempo que se continúa asegurando un gasto relacionado con la pandemia adecuado para 2021 y un gasto social y de capital crítico durante el mediano plazo que apoye el crecimiento. El continuo refuerzo de los programas de asistencia social y la aplicación de las reformas previstas en el marco de la ambiciosa Ley de Empleo Público también serán fundamentales para mejorar la equidad y la eficiencia del gasto público. Otras reformas estructurales del ámbito fiscal respaldarán la estrategia fiscal del gobierno y mitigarán los riesgos fiscales.

“La orientación de la política monetaria continúa siendo adecuadamente acomodaticia, mientras otras medidas del sector monetario y financiero han sido transparentes y han estado bien focalizadas, lo que ha proporcionado apoyo oportuno. De cara al futuro, el mayor desarrollo del mercado de divisas favorecerá una gestión del riesgo eficaz y mayor intermediación en moneda local, mientras que la intensificación del monitoreo y la supervisión contribuirán a garantizar una capitalización bancaria adecuada.

“La ambiciosa implementación de la agenda macroestructural de las autoridades, incluso mediante la promoción de la innovación, la digitalización y el fomento de mayor participación de la mujer en el mercado laboral, ayudará a impulsar el crecimiento potencial, abordar la desigualdad y generar mejoras generalizadas en las condiciones de vida que beneficien a todos los costarricenses.

“Costa Rica ha sido pionero en la lucha contra el cambio climático y esa labor continúa siendo un pilar fundamental en la agenda macroestructural de su gobierno. Las iniciativas en curso para la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo pueden generar importantes oportunidades para la creación de empleo, así como para un crecimiento sostenible e inclusivo.”



[1] Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país, recaba información económica y financiera, y analiza con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica. Tras regresar a la sede del FMI, los funcionarios elaboran un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo.


 

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