LEE: LENGUAJE, ESTIMULACIÓN Y ÉXITO ESCOLAR

 LEE: LENGUAJE, ESTIMULACIÓN Y ÉXITO ESCOLAR

 

Por: Néstor Antonio Pardo Rodríguez

Terapeuta del Lenguaje / Fonoaudiólogo

https://fonoleng.wixsite.com/fonoaudiologia



 

En este breve texto establecemos la relación que hay entre Lenguaje, Estimulación y Éxito Escolar. Por eso lo hemos titulado LEE.

 

Muchos niños que ingresan a programas escolares formales son rotulados con patologías tales como “hiperactividad”, “retraso en el lenguaje” y hasta “dislexia”.  Esto indica que un grupo significativo de docentes, padres de familia, pediatras y otros profesionales, tienen un conocimiento limitado acerca de los problemas en el desarrollo del niño, en general, y del habla y lenguaje, en particular.

 

En la educación tradicional sigue predominando el diagnóstico autoritario y centralista que restringe el poder de decisión, permitiendo concentrar el poder en quienes aparentemente reciben y procesan los datos. Es necesario ya salir del concepto de "patologización" o enfermedad hacia la posibilidad de vivir de otra manera, de construir un mundo diferente, saludable, con posibilidades de crecimiento personal y social.

 

La tarea de los profesionales es reconocer las cualidades y fortalezas que han permitido a las personas, familias y comunidades enfrentar positivamente experiencias asociadas a la situación, en lugar de detenerse en todo aquello que no pueden hacer.

 

Los primeros años de la vida de un niño son los más decisivos. Durante los 3 primeros, se produce el periodo de maduración más relevante, llamado mielinización, durante el cual las vías nerviosas van definiendo y mejorando su función, con base en un programa ya establecido en cada ser humano y la presencia de una estimulación adecuada. Se encuentra la máxima plasticidad cerebral y la mayor capacidad y apertura para el aprendizaje. Las limitaciones y carencias producidas durante los primeros años son difíciles de recuperar a medida que aumenta la edad del niño. Esto ocurre especialmente con el lenguaje.

 

La Estimulación Temprana no es solo una tarea o la acción aislada de un Proyecto Institucional o una Estrategia Profesional Individual o de Equipo. Es básicamente una etapa del proceso que inicia el niño y su familia desde el momento del nacimiento del primero y debe ocuparse de todos los aspectos estructurales e instrumentales del desarrollo humano, los cuales están profundamente entrelazados entre sí.

 


Todo lo que el niño percibe a través de los sentidos, se considera estímulo. Es el alimento necesario para lograr una actividad psicomotriz o cognoscitiva que permite organizar y desarrollar el Sistema Nervioso. El Estimulador (profesional o integrante de la familia) debe elegir los estímulos adecuados para cada momento de la evolución de la persona, en tal forma que no sean los utilizados en las primeras etapas, los mismos que en las posteriores.

Los estímulos que reciben tempranamente los bebés humanos, son generales. Responden a la interacción con el medio y con los otros. Son condiciones fundamentales e imprescindibles para estar y seguir con vida. Esa estimulación temprana, es universal. Es estimulación natural e incide en todos las personas, sin distinción alguna, desde el momento mismo del nacimiento o aún antes. Es "temprana" en tanto comienza con la vida misma.

 

Las familias cuyos integrantes  hacen buenos progresos en sus habilidades comunicativas, seleccionan los niveles del discurso en función de la capacidad de la persona para entender el mensaje y no por su habilidad para producirlo. Un discurso demasiado simple no motiva al niño a aprender nuevo vocabulario o nuevas estructuras gramaticales. Y el discurso demasiado complejo será difícil de comprender. La emisión verbal ideal se compone de un 90% de palabras y estructuras gramaticales que conoce el niño y un 10% de nuevas palabras o estructuras.

 

Por otra parte, las familias tienen objetivos realistas en la comunicación con sus hijos y se centran más en comprender el contenido de los mensajes de sus hijos que por la forma que adoptan dichos mensajes.

 

Cualquier persona, cuando no se le entiende, se siente frustrada y reduce sus intentos por comunicarse. Si los interlocutores corrigen siempre la forma de expresarse de la persona, lo que éste aprende es que dicha forma es más importante que su contenido. Hay que moldear el discurso, más que corregir, repitiendo la forma adecuada de las producciones poco inteligibles de la persona, como al descuido, sólo en determinados momentos.

 

Los niños que tienen la oportunidad de vivir experiencias frecuentes y variadas, dentro y fuera de casa, evidencian mayores niveles de adquisición de lenguaje que otros niños. Las salidas y el cambio de actividades rutinarias dentro del hogar, pueden generar diversas experiencias que proporcionan tanto el contenido como la motivación para compartirlas mediante el discurso.

 

La interacción de los padres con el niño, en el hogar, es el punto de partida para su formación como sujeto social, capaz de comunicarse, participar realmente y de acuerdo con sus posibilidades en el medio social, cooperar, construir conocimientos y expresarse libre y creativamente. Educar en este contexto, supone facilitarle al niño experiencias e instrumentos variados, cada vez más ricos y complejos, para que construya aprendizajes realmente significativos, de acuerdo a su nivel evolutivo y al contexto sociocultural en el que vive.

 

El ambiente de y para la educación será todo el entorno que rodea a la persona, sin necesidad de crear uno específicamente para este fin. Corresponde a la familia el establecimiento de unas relaciones reforzantes con el niño, la creación de un ambiente de estimulación desde períodos tempranos del desarrollo lo que repercute significativamente en la competencia social, desempeño intelectual e independencia personal, entre otros.

 

Se deben buscar las ocasiones para jugar con el niño, ojalá en el suelo, con elementos manipulables (animales, carros, muñecos, etc., de materiales durables). Se pueden crear situaciones, moviendo los juguetes y narrando lo que está pasando.

 


En cuanto a la lectura y la escritura, la teoría de Vigotsky explica que la escritura deriva del gesto, la imitación y el juego; y de manera natural el niño descubrirá que la escritura es la representación de las cosas. Por ende, aprender no será costoso para él ya que en su infancia hubo “métodos primitivos” (anteriores a las palabras escritas), gráficos que realizaba en representación de algo o alguien.

 

El programa de estimulación para la comunicación debe ser diseñado de forma individual sobre la base de una evaluación transdisciplinaria cuidadosa de cada persona. Es especialmente importante incluir a la familia como principal integrante del equipo estimulador. La familia (incluidos hermanos y familia extensa), profesor, amigos y miembros de la comunidad son piezas fundamentales para el éxito comunicativo de la persona.

 

El Terapeuta del Lenguaje / Fonoaudiólogo puede orientar, informar, y ayudar a facilitar y mejorar el proceso de aprender a comunicarse de manera efectiva. Pero el lenguaje es parte de la vida diaria y debe ser practicado y reforzado como parte de la vida cotidiana.

 

Durante los años de escuela, el programa de estimulación para la comunicación, debe tener como base las necesidades en la clase, la escuela y el currículo. También debe considerar las necesidades de la persona en relación con las actividades de la comunidad, tales como grupos religiosos y recreativos. La comunicación va más allá de las sesiones de “terapia”. La inclusión y la participación de la comunidad promueven la comunicación interactiva y proporciona los modelos de comportamiento social.


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