Don Alejandro Grullón, una vida de servicio a favor del país

 Don Alejandro Grullón, una vida de servicio a favor del país                  

Este gran ser humano que despedimos este año 2020, tuvo una vida prolifera. Don Alejandro Grullón fue un hombre visionario. Sus aportes están presentes en el sector financiero, educativo, ambiental, religioso y en el fortalecimiento de la democracia.

 

 

Por María Mercedes

 

La noticia de la partida física de don Alejandro E. Grullón,  fundador del Banco Popular Dominicano, a quien en 2014, los Consejos de Administración y las Asambleas de Accionistas le designaron como presidente Ad Vitam y Consejero Emérito de Grupo Popular y de esa entidad bancaria, ha entristecido el país.

 

Y es que su legado va más allá de los aportes al fortalecimiento financiero que hoy disfruta el país. En este escrito intentaremos puntualizar otras áreas donde sus huellas permanecerán.

 

Su deceso fue en La Romana. La causa se estableció mediante el parte médico ofrecido por el doctor José López, quien diagnosticó paro cardio-respiratorio.

 

Al momento de su fallecimiento, presidía la Fundación Popular, Inc. Además, fue gobernador de la Comisión de Seguimiento a los Trabajos de Remozamiento y Mantenimiento de la Basílica Catedral Nuestra Señora de La Altagracia y presidente del Plan Sierra. A la vez, fue miembro de la Fundación Patronato Cueva de las Maravillas, de la Fundación Sur Futuro y del Consejo Consultivo Presidencial.

 

Origen de su historia

Don Alejandro E. Grullón Espaillat nació en Santiago de los Caballeros, el 3 de abril de 1929. Fue hijo de los señores Manuel Grullón Rodríguez-Objío y Amantina Espaillat González, quienes además procrearon a Arturo Grullón Espaillat y Máximo Grullón Espaillat, también fallecidos.

 

Un dato interesante es que por parte de su madre, doña Amantina, era descendiente de Tomás Bobadilla y Briones e Ignacio María González, dos políticos que dirigieron los destinos de República Dominicana en el siglo XIX.

 

Por descendencia de su padre, Manuel Grullón Rodríguez-Objío, era consanguíneo de Máximo Grullón Salcedo, prócer de la Restauración; del escritor Virgilio Díaz Grullón y Arturo Grullón Julia, el primer cirujano graduado dominicano en ejercer esta especialidad en el país y quien, además, se destacó por plasmar en el lienzo y en la fotografía los rostros humanos que estudiaba con carácter científico, llegando a realizar hermosas obras pictóricas.

 

Al cursar sus estudios de bachillerato en la Escuela Normal “Ulises Francisco Espaillat”, en Santiago de los 30 Caballeros, don Alejandro asistió a Bucknell University, de Pensilvania, donde inició estudios de Medicina. Más tarde, pasó a la Universidad de Syracuse, en Nueva York, donde obtuvo el título de grado en Administración de Empresas y Ciencias Forestales.

 

De ahí nació su pasión por las finanzas y la protección de los recursos naturales como bienestar social, y así lo demostró al participar en la creación del Plan Sierra como la Fundación Patronato Cueva de las Maravillas y la Fundación Sur Futuro.

 

Su papel tras la caída de la dictadura

En el progreso económico de Santiago y de la región del Cibao, su aporte no fue clave, sino determinante.

 

A la caída de la dictadura de  Rafael Leonidas Trujillo, fue en su casa, donde se creó la Asociación para el Desarrollo, de la que a su vez, surgieron el Instituto Superior de Agricultura, la Universidad Católica Madre y Maestra –que luego pasó a ser Pontificia-.

 

También, impulsó a instituciones como la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, el Banco Popular Dominicano, el Instituto Superior de Agricultura (ISA); y el Centro de Investigación y Mejoramiento de la Producción Animal (CIMPA), entre otros.

 

Inicialmente, a su regreso al país trabajó en aserraderos propiedad de sus familiares, formando parte, a inicios de los años 60, de la Asociación para el Desarrollo, Inc., la cual dio

 

Desde su experiencia como empresario en el área agrícola, don Alejandro vio la necesidad de que la sociedad dominicana contara con mejores servicios financieros. Gracias a sus esfuerzos en agosto de 1963, con apoyo de una inversión de capital y talento dominicanos, recibió la autorización de la Junta Monetaria para la fundación del Banco Popular Dominicano, institución que abrió sus puertas el 2 de enero de 1964, siendo el primer banco de capital privado dominicano.

 

Desde su visión asertiva se crearon múltiples instituciones financieras que, más tarde, con la promulgación de la Ley Monetaria y Financiera de 2002, se volvieron a reunificarse bajo la figura de Banco Popular Dominicano, S. A. – Banco Múltiple, así como de Grupo Popular, S. A., para la casa matriz.

 

Desde sus contribuciones se crearon filiales internacionales como el BPD Bank, que operó hasta 2013 bajo la legislación norteamericana en Nueva York, reconocida por la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), y el Popular Bank, que opera bajo las leyes de la República de Panamá.

 

Igualmente, realizó aportes a la institucionalización del sector financiero nacional a través de la fundación de la Asociación de Bancos Comerciales (ABA) y de instituciones de bienestar social como la Fundación Dominicana de Desarrollo (FDD); de fortalecimiento de la institucionalidad democrática con la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS) y de preservación y proyección cultural como el Museo de La Altagracia, ubicado en Higüey.

 

Reconocimientos

Por sus valores humanos y contribuciones a la sociedad dominicana fue reconocido con el grado de Comendador por la “Orden de Duarte, Sánchez y Mella”; con el grado Gran Cruz Placa de Plata por la “Orden Heráldica de Cristóbal Colón”, ambas entregadas por la Presidencia de la República.

 

Adicionalmente, recibió la “Orden de San Gregorio Magno”, en el grado de Caballero de Gran Cruz, otorgada por Su Santidad Juan Pablo II; un Doctorado Honoris Causa en Humanidades, por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, en 1997; y un Doctorado Honoris Causa en Ciencias de la Administración, por la Universidad Central del Este, en 2008.

 

Aunque sus reconocimientos han sido reseñados en muchos escritos, no podemos dejar de recordar que el 20 de agosto de 2008, la Cámara de Diputados le recibió por su fructífera carrera empresarial; y en 2011 el Senado de la República también le distinguió por sus aportes al país a través de su labor empresarial y social.

 

En mayo de 2015, durante la presentación de la Cátedra de Responsabilidad Social Empresarial y Sostenibilidad “Alejandro E. Grullón E.”, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM),  le homenajeó por su entrega a la creación y consolidación de una empresa que ha sido el motor de grandes beneficios para el país; así como por su rol de ciudadano ejemplar, impulsor de obras filantrópicas y de bienestar social, y por su modelo de compromiso ético.

 

Un año después, en junio de 2016, en el marco del “Día Nacional de la Empresa Privada y el Empresariado Nacional”, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), reconoció su trayectoria empresarial y la visión que tuvo, al fundar el primer banco comercial nacional de capital privado del país, el Banco Popular Dominicano, destacando su determinación y liderazgo visionario, señas que lo convirtieron en ejemplo e inspiración para todas las generaciones de empresarios y emprendedores.

 

Despedido en la intimidad familiar 

Fruto de su matrimonio con la señora Dinorah Viñas Messina (fallecida), procreó a Manuel Alejandro, Virginia María y Eduardo José Grullón Viñas. Con su actual esposa, Melba Segura Castillo procreó a Alexandra María Grullón Segura.

 

Por razones de la pandemia y para respetar los protocolos sanitarios de prevención, no realizarán actos funerales convencionales, si no de forma privada y en total intimidad familiar.

 

Sin duda, el país perdió un gran bastión. ¡Paz a su alma!

 


Pie de foto.

Don Alejandro Grullón fue un hombre visionario, que aportó su talento en diversas áreas del país. Fuente externa

 

 

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