EE. UU. impone restricciones a ciertas empresas estatales chinas y sus ejecutivos por actividades malévolas en el mar del Sur de China


Departamento de Estado de los Estados Unidos
Declaración de prensa
Michael R. Pompeo, Secretario del Departamento de Estado
26 de agosto de 2020

Estados Unidos respalda un mar del Sur de China libre y abierto.  Respetamos los derechos soberanos de todas las naciones, independientemente de su tamaño, a buscar preservar la paz y defender la libertad de los mares en congruencia con el derecho internacional.  En julio, anuncié una renovada política en respuesta a los reclamos ilegales de Beijing sobre el mar del Sur de China y recalqué que Estados Unidos estaba preparado para actuar con firmeza para oponerse a la campaña de intimidación de Beijing.
Hoy, el Departamento de Estado empezará a imponer restricciones de visa a individuos de la República Popular China (RPC) responsables o cómplices de la reclamación, construcción o militarización a gran escala de puestos de avanzada en disputa en el mar del Sur de China o en el uso de la coerción de la RPC contra los reclamantes del sudeste asiático para impedir su acceso a los recursos marinos.  Estos individuos no podrán entrar a los Estados Unidos y los miembros de su familia directa podrán estar sujetos a restricciones de visa también.  Además, el Departamento de Comercio ha añadido 24 empresas estatales de la RPC a su Lista de Entidades, incluidas varias subsidiarias de la empresa China Communications Construction Company (CCCC).
Desde 2013, la RPC viene usando a sus empresas estatales para drenar y reclamar más de 3,000 acres de formaciones en disputa en el mar del Sur de China, desestabilizando la región, pisoteando los derechos soberanos de sus vecinos y causando una incalculable devastación del medio ambiente.  CCCC fue la responsable del drenaje destructivo de los puestos de la RPC en el mar del Sur de China y uno de los principales contratistas que usa Beijing en su estrategia global conocida como “La nueva ruta de la seda”.  CCCC y sus subsidiarias han participado en corrupción, financiamiento predatorio, destrucción medioambiental y otros abusos en todo el mundo.
No se debe permitir que la RPC use a CCCC y otras empresas estatales como armas para imponer su agenda expansionista.  Los Estados Unidos tomarán medidas hasta que veamos que Beijing detenga su comportamiento coercitivo en el mar del Sur de China, y apoyaremos a nuestros aliados y socios para resistir esta actividad desestabilizadora.

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