EL RUIDO: EFECTOS SOBRE LA SALUD Y EL APRENDIZAJE



EL RUIDO: EFECTOS SOBRE LA SALUD Y EL APRENDIZAJE

Por: Néstor Antonio Pardo Rodríguez
Terapeuta del Lenguaje / Fonoaudiólogo
nestorpardo2000@yahoo.com

Este 29 de abril, al igual que el último miércoles de abril de todos los años, desde 1996, se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre los Efectos del Ruido.

Podemos cerrar los ojos para no ver, y durante el sueño nuestros ojos descansan. Pero no así nuestro OÍDO. Es el sentido que está bombardeado 24 horas al día con información desde todas las direcciones. Es nuestro sentido de alerta, que nos mantiene en contacto permanente con la realidad.

La Organización Mundial de la Salud sugiere que el máximo nivel de intensidad sonora o volumen debería ser de 50 dB (decibeles, unidad para medir la intensidad de un sonido) para áreas residenciales, 65 dB en las aulas de clase y 30 db en nuestra habitación o sitio de descanso por 8 horas.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) -El ruido en Europa – 2020 -, se  estima que la contaminación sonora ocasiona 12.000 muertes prematuras y contribuye a 48.000 casos nuevos de cardiopatía al año en Europa. Además que 6,5 millones de personas sufren alteraciones del sueño graves y crónicas.

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Otros estudios revelan que el 24% de los adultos, entre 20 y 69 años pueden tener algún grado de pérdida de audición inducida por el ruido, así como hasta el 17% de los adolescentes, entre 12 y 19 años.

En los docentes, el ruido es el causante de la mayoría de sus enfermedades profesionales, siendo así que 14 a 25% de los mismos presenta disfonías (ronqueras, problemas de voz) y posiblemente también pérdida auditiva. Además, estar expuesto durante 10 años a ambientes ruidosos,  incrementa en un 300% la predisposición a presentar una enfermedad cardiovascular más adelante, en el transcurso de la vida.

El ruido se define como un sonido no deseado, o carente de cualidades musicales agradables, irritante, perturbador, molesto y muchas veces, dañino para el oído, la salud y el bienestar de las personas.

Si existe un problema de escucha durante el primer año de vida antes de que el niño adquiera las funciones motoras, puede afectar el desarrollo posterior del lenguaje. Así mismo, puede ser la causa de un retraso, lentitud o torpeza para sentarse, pararse, gatear y caminar.

Muchos niños de nuestra actual era presentan limitaciones en sus capacidades para aprehender la información auditiva, debido a la interferencia del ruido en los hogares, las guarderías, los centros de estimulación y colegios. Más allá de los obvios problemas asociados con la pérdida auditiva, están aquellos que involucran el procesamiento de la señal del habla (abstracción u organización de la información). Parece que tales niños adquieren el lenguaje más lentamente y por lo general experimentan también dificultades al aprender a leer (deHirsch, 1961; Menyuk, 1976).

Por otra parte, los niños que duermen en ambientes ruidosos pueden estar excesivamente cansados para rendir en el colegio al día siguiente y serán incapaces de realizar adecuadamente sus tareas cotidianas. Si la situación se prolonga, el equilibrio físico y psicológico se ven seriamente afectados. En ciertos casos las consecuencias serán duraderas, por ejemplo, los niños sometidos a altos niveles de ruido durante su edad escolar no sólo aprenden a leer con mayor dificultad sino que también tienden a alcanzar grados inferiores de dominio de la lectura.

La mayoría de aulas escolares en Latinoamérica poseen mala calidad acústica y los estudiantes a menudo trabajan en el aula soportando niveles superiores a la norma y peligrosos para su salud. (Rubin,Flagg-Williams Russell y Aquino, agosto de 2007).

En la mayoría de salones de clase de América Latina, la clasificación de la inteligibilidad del habla es del 75% o menos inclusive. Esto quiere decir que los estudiantes con capacidad auditiva normal sólo entienden el 75% de las palabras escuchadas. Es decir, una de cada 4 palabras que emite el profesor, 1 no se capta, ni se entiende. Esta es la realidad que enfrentan los estudiantes de un alto porcentaje de colegios, escuelas y universidades.

CONSECUENCIAS FÍSICAS Y FISIOLÓGICAS

Pérdida auditiva
Problemas Gástricos
Alteraciones en el ritmo cardíaco y respiratorio.
Dolores de Cabeza.
Náuseas.
Deterioro de la función cognitiva y de algunas respuestas endocrinas.
Alteraciones en el sueño (70% de insomnio es por RUIDO).

El ruido nocturno está más asociado a alteraciones cardiovasculares que el diurno. Puede impedirnos conciliar el sueño, o despertarnos. De forma más sutil es capaz de afectar profundamente la “arquitectura” del sueño, alterando sus ciclos, etapas y profundidad.

CONSECUENCIAS PSÍQUICAS

Disminuye el rendimiento de niños, jóvenes y adultos en sus actividades diarias

Dificulta el desarrollo del lenguaje.
Perjudica la memoria y la concentración.
Genera nerviosismo e irritabilidad que conducen a la discusión, conflictos sociales y violencia intrafamiliar.



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