google.com, pub-2595535997696350, DIRECT, f08c47fec0942fa0 "LOS EFECTOS DEL RUIDO SOBRE LA SALUD, EL LENGUAJE Y EL APRENDIZAJE ESCOLAR"

"LOS EFECTOS DEL RUIDO SOBRE LA SALUD, EL LENGUAJE Y EL APRENDIZAJE ESCOLAR"


"LOS EFECTOS DEL RUIDO SOBRE LA SALUD, EL LENGUAJE Y EL APRENDIZAJE ESCOLAR"


Por: Néstor Antonio Pardo Rodríguez
Terapeuta del Lenguaje / Fonoaudiólogo

PALABRAS PRELIMINARES

La familia y la escuela, como toda institución social,  son sistemas de comunicación. A su vez, las habilidades lingüísticas y comunicativas constituyen el fundamento de todo aprendizaje y un prerrequisito esencial para un buen desempeño académico, para desarrollar habilidades sociales, para llegar a ser ciudadanos responsables y desempeñarse productivamente en el mundo del trabajo.
El Terapeuta del Lenguaje / Fonoaudiólogo se encarga, entre otras alternativas, de contribuir a la optimización de las competencias comunicativas de todos las personas, iniciando desde los bebés; prevenir el desarrollo de desórdenes comunicativos, atender a los estudiantes, cuyo progreso educativo, social y/o personal, es afectado adversamente por dificultades comunicativas (desórdenes, retrasos o variaciones); investigar las relaciones entre los procesos comunicativos del ser humano, normales y alterados, y los procesos educativos: y ofrecer asesoría a todos los miembros de la comunidad educativa y general.

RUIDO, LENGUAJE Y CALIDAD DE VIDA

Entre los diversos estudios publicados recientemente se ha encontrado que muchas aulas (la mayoría en Latinoamérica) poseen mala calidad acústica y que los niños a menudo trabajan en el aula soportando niveles superiores a la norma y peligrosos para su salud. (Rubin, Flagg-Williams Russell y Aquino, agosto de 2007). 
 "Es esencial para los padres saber que el ruido en las aulas tiene el potencial de afectar negativamente el aprendizaje de los niños, especialmente para los niños con problemas de aprendizaje, pérdida de audición o de los que aprenden un segundo idioma", indica André Lafargue, audiólogo de New Brunswick "y lo que es más importante, que puede mejorarse la acústica en el aula a fin de maximizar el aprendizaje."

Terapeutas del Lenguaje / Fonoaudiólogos advierten a los profesores que, en virtud de las condiciones acústicas pobres, deben ajustar su discurso para no afectar su voz y los estudiantes puedan comprenderlo.  Los estudios demuestran que los docentes están excesivamente representados frente a las estadísticas de problemas de voz en la población. Hasta el 25% del total de casos clínicos de voz se relaciona con profesores afectados por esta problemática (Titze et al, 1997; Rammage, 2004, 2006).  
Si existe un problema de escucha durante el primer año de vida antes de que el niño adquiera las funciones motoras; puede afectar el desarrollo posterior del lenguaje. Así mismo, puede ser la causa de un retraso, lentitud o torpeza para sentarse, pararse, gatear y caminar.
Es necesario saber que los niños pequeños, que aún no comprenden bien los mensajes lingüísticos, son extremadamente sensibles a la manera en que estos mensajes son expresados. Así pues, la entonación y la inflexión de la voz se vuelven muy importantes. La misma información puede ser "traducida" por el niño en formas muy distintas de acuerdo a cómo fue dicha. "Dame eso", puede ser dicho de muchas maneras; algunas invitan a que el niño obedezca alegremente, y otras, en cambio, pueden provocar un rechazo total.
El ambiente sonoro tiene mucha influencia sobre la capacidad de escuchar, porque el niño "se entrena" a escuchar los sonidos que percibe o sea a enfocar su atención sobre lo que desea. Esto significa que los sonidos distorsionados y/o saturados emitidos por radios o grabadoras de mala calidad pueden afectar gravemente la habilidad de escuchar del niño.
Si el medio sonoro es demasiado fuerte, el niño se ve obligado a protegerse y deja de escuchar. El efecto negativo de los sonidos fuertes es independiente de la calidad del receptor.
La televisión también puede ser perjudicial para el desarrollo de la capacidad de escuchar. Cuando esta encendido el televisor, nadie más habla en casa; se interrumpe la comunicación y la motivación para comunicarse. Además, el niño "ve" la televisión: no necesita escuchar con cuidado para comprender la información. Esta solución tan fácil es quizás la razón por la cual la televisión es tan popular entre los niños.
Muchos niños de nuestra actual era presentan limitaciones en sus capacidades para aprehender la información auditiva, debido a la interferencia del ruido en los hogares, las guarderías, los centros de estimulación y colegios. Más allá de los obvios problemas asociados con la pérdida auditiva, están aquellos que involucran el procesamiento de la señal del habla (abstracción u organización de la información). Parece que tales niños adquieren el lenguaje más lentamente y por lo general experimentan también dificultades al aprender a leer (deHirsch, 1961; Menyuk, 1976).
Además el grueso de la población está comenzando a sufrir trastornos auditivos. Esto se ve reflejado en la necesidad que tienen de subir el volumen al televisor, hablar en voz más alta de lo normal y solicitar a menudo que les repitan las instrucciones.
Por otra parte, los niños que duermen en ambientes ruidosos pueden estar excesivamente cansados para rendir en el colegio al día siguiente y serán incapaces de realizar adecuadamente sus tareas cotidianas. Si la situación se prolonga, el equilibrio físico y psicológico se ven seriamente afectados. En ciertos casos las consecuencias serán duraderas, por ejemplo, los niños sometidos a altos niveles de ruido durante su edad escolar no sólo aprenden a leer con mayor dificultad sino que también tienden a alcanzar grados inferiores de dominio de la lectura.

En la mayoría de salones de clase de América Latina, la clasificación de la inteligibilidad de la voz es del 75% o menos inclusive. Esto quiere decir que los estudiantes con capacidad auditiva normal 

sólo entienden el 75% de las palabras escuchadas y leídas. Es decir, una de cada 4 palabras que emite el profesor, 1 no se capta, ni se entiende. Está es la realidad que enfrentan los estudiantes de un alto porcentaje de colegios, escuelas y universidades en todo el país.
En zonas cercanas a aeropuertos o con tráfico continuo de aviones, por cada cinco decibelios de ruido aéreo los niños pueden retrasarse hasta en dos meses su edad de aprendizaje
Observamos que los salones que dan a la calle tienen un factor dispersante importante y los niños mayor inquietud, incidiendo directamente en el área educativa, ya que se altera la comunicación, sobre todo con los ruidos de impacto, tales como bocinas, caños de escape libres, propaganda callejera, etc.
Los estudiantes también elevan el volumen de su voz, los maestros deben repetir reiteradas veces su mensaje, con el consiguiente esfuerzo vocal y pérdida de tiempo. Algunos maestros presentan disfonías o ronqueras frecuentes.
La sensación de malestar procede no sólo de la interferencia con la actividad en curso o con el reposo sino también de otras sensaciones, menos definidas pero a veces muy intensas, de estar siendo perturbado. Las personas afectadas hablan de intranquilidad, inquietud, desasosiego, depresión, desamparo, ansiedad o rabia.

Es evidente que cuando la realización de una tarea necesita la utilización de señales acústicas, el ruido de fondo puede enmascarar estas señales o interferir con su percepción. Por otra parte, un ruido repentino producirá distracciones que reducirán el rendimiento en muchos tipos de trabajos, especialmente en aquellos que exijan un cierto nivel de concentración. En ambos casos se afectará la realización de la tarea, apareciendo errores y disminuyendo la calidad y cantidad del producto de la misma.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DE INTERNET

Berglund, Birgitta - Lindvall, Thomas (Eds.). "Community Noise. Document prepared for the World Health Organization". Archives of the Center for Sensory Research, Stocholm University and Karolinska Institute Volume 2, Issue 1, 1995.
DIMATÉ, Cecilia y ARCILA, Myriam. Repitencia escolar. Universidad Externado de Colombia, Bogotá, 2003
Evans GW, Lepore SJ. Nonauditory effects of noise on children. Children’s Environ 1993; 10: 31–51
FAJARDO, Luz y MOYA, Constanza. Fundamentos neuropsicológicos del lenguaje. Ediciones Universidad de Salamanca e Instituto caro y Cuervo, Salamanca, 1999.

FLÓREZ, Rita. Editora. El lenguaje en la educación: una perspectiva fonoaudiológica. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2004    

ISO. "Acoustics - Determination of occupational noise exposure and estimation of noise-induced hearing impairment". International Organization for Standardization, International Standard ISO 1999-1990 Geneva, Suiza, 1990.
Moch, Annie. "Los efectos nocivos del ruido". Colección Nueva Paideia, Editorial Planeta, Barcelona, 1986.
British Medical Bulletin 68:243-257 (2003)
 http://bmb.oxfordjournals.org/cgi/content/full/68/1/243
Caslpa http://www.caslpa.ca
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http://www.fiberglasscolombia.com.co/FIBERLETTER/Fiber220704/Noti3.htm
International Journal of Epidemiology 2001;30:839-845
 http://ije.oxfordjournals.org/cgi/content/full/30/4/839
Nursing Spectrum
http://community.nursingspectrum.com/MagazineArticles/article.cfm webmed.
http://www.webmd.com/baby/news/20030417/

http://www.designshare.com/Research/LMaxwell/NoiseChildren.htm

 

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