Conoce las ventajas de las bombillas LED frente a otros tipos de iluminación

Conoce las ventajas de las bombillas LED frente a otros tipos de iluminación

El fenómeno LED ha llegado para quedarse. Esta tecnología ha superado los índices de eficacia, eficiencia y respeto al medio ambiente que cualquier otro tipo de iluminación.

La eficiencia lumínica, el porcentaje de electricidad que se transforma en luz visible, alcanza niveles del 60% en el caso de las bombillas LED. A pesar de lo que se pueda pensar, las bombillas de bajo consumo- fluorescentes, entre otros tipos- solo alcanzan el 25%. Así, de esta ventaja lumínica se desgranan otras a tener en cuenta.

Ahorro en la factura de la luz

El precio de la luz en España ha ido subiendo progresivamente en los últimos tiempos. Muchos son los que se han lanzado de cabeza a nuevas formas de autoconsumo para reducir la factura eléctrica. No obstante, la solución también está en cambiar las bombillas incandescentes por unas LED.

De acuerdo a expertos en la materia, con las bombillas LED se puede reducir hasta un 90% el coste de las facturas de la luz. Esto es debido a que su consumo es también un 80 o 90% menor que las halógenas. No tienen filamentos, su composición a partir de diodos fomenta el aprovechamiento energético.

Antes de proceder con el cambio, este ahorro no se alcanzará si no se comparan detenidamente las tarifas de luz disponibles por cada compañía eléctrica española. Si por ejemplo tienes curiosidad sobre qué entidades operan en el País Vasco, consulta este enlace.

Mayor duración

Otra de las ventajas de las bombillas LED tiene que ver con su duración. En contra de lo que se pueda pensar, la vida útil de las mismas suele rondar las 15.000 horas con un consumo medio, mientras que las halógenas tan solo alcanzan las 2.000.

Si se hace un cálculo aproximado, el ahorro vuelve a ser considerable. Por la compra de una bombilla LED, aunque su coste sea más elevado, necesitarías hacerte con ocho de las halógenas.

Regulación de la intensidad

Este ahorro energético también se consigue gracias a que las lámparas LED permiten regular la intensidad de la luz. Por ejemplo, si estás leyendo un libro, las necesidades lumínicas serán distintas a cuando estás viendo la televisión. De la misma forma, también varían dependiendo si se reside en el sur de España o se cuenta con luz en el norte.

Así, estas bombillas se adaptan a cualquier circunstancia y hábito, más si se disponen de sistemas domóticos.

Las lámparas LED no se calientan

Al contar con filamentos, las bombillas LED no se calientan, al contrario que ya las anticuadas halógenas. Estas últimas se fabrican a partir de yodo y bromo gaseoso, lo que hace que la pérdida de energía sea mayor.

De igual manera, el contar con estos gases también repercute en la conservación medioambiental. Las LED no tienen combustión, por lo que la emisión es nula.

La LED se puede aplicar en cualquier lugar

La versatilidad para su colocación es otra de las ventajas de las bombillas LED frente a los otros tipos de iluminación. Es posible sustituirlas en cualquier foco de luz incandescentes y los fluorescentes, obteniendo los mismos rendimientos.

Además, son capaces de soportar temperaturas de 40 grados bajo cero. De esta manera, es posible colocarlas detrás de congeladores y frigoríficos sin riesgo de que exploten.

Mantenimiento casi nulo

Dada su larga vida útil, tampoco precisan de un mantenimiento excesivo. Normalmente, las bombillas LED se ajustan a la perfección a espacios en los que la conservación es más compleja.

Sumado a ello, la instalación de las mismas se realiza mediante cables de calibre menores, lo que se traduce en ahorro y eficiencia.


 

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