Un puente entre Cabral y Pedro Brand -Entre José Altagracia y yo

Un puente entre Cabral y Pedro Brand

-Entre Jose Altagracia y yo-

Una Carta a un Colega 
A Juan Modesto Rodríguez 
Se que probablemente a esta hora siendo aproximadamente las cuatro de la mañana después de tu  labor cotidiana enfrentando cada segundo de tus días los embates de la terrible enfermedad que atraviesa, haya quedado atrapado en los brazos de Morfeo.
Amigo, hermano aunque recientemente acabo de graduarme como Lic.en comunicación social y a pesar de haber estado durante largos años ejerciendo la noble profesión en diversos medios del sur de la República Dominicana, he podido darme cuenta de las penurias y Vicisitudes que pasamos los periodistas honestos cuando no vendemos o hipotecados nuestro cerebro.
En esa reducida lista aparece tu nombre escrito con hilos de oro, pero olvidado por el Estado y por los organismos correspondientes llamados a extender su mano amiga, no como una dádiva para silenciar tu voz, es un derecho que te asiste, así como a otros tantos que en este momento por respeto no menciono.
Mi querido Juan aunque físicamente no te conozco, a través de tus escritos y tu larga trayectoria en el mundo periodísticos es suficiente para saber de qué madera está hecho.
Ojalá que todo cambie, tú salud principalmente y el mundo precario en que mal vive.
Mi solidaridad hermano, y te invito a seguir haciendo lo que te apasiona y tu razón de vivir dentro de tus dificultades.
Un abrazo desde Cabral Barahona,
Atentamente,
Lic. José Pérez chene


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Carta respuesta a un colega, Jose Altagracia Perez Gomez

Grata e inolvidable sorpresa me asalta en esta mañana del 24 de agosto del 2019,al inicio de nuestra rutina diaria en la que revisamos mensajes,nos ponemos al dia en la cotidianidad y entramos al -taller- donde intervenimos para compartir información con un público que presumimos,se interesa como receptor.
Y es grande la sorpresa,porque lo menos que esperábamos,fue encontrarnos con una prosa tierna y bellamente elaborada,sacada de lo más profundo de un sentimiento noble como un metal preciado,de un colega que personalmente no hemos coincidido,pero que nos seguimos en las huellas que ambos dejamos en nuestros caminos.
Jose Altagracia Perez Gomez,es de Cabral,Barahona,un pueblito pequeño en tamaño geográfico, de la provincia sureña de Barahona,pero que se engrandece y sobresale,por albergar “Almas Grandes”. Cuna de poetas,periodistas,escritores,historiadores,comunicadores por vocación y necesidad.
Cabral fue rescatado del olvido,de la indiferencia y el aislamiento,por las palabras y las letras que han difundido desde sus espaldas,sus mejores hijos.
He visto en José Altagracia, la imagen de mi trayecto iniciado en 1973,cuando fuerzas ocultas en el drama socioeconomico y politico de mi municipio Pedro Brand,me distrajo de mi sueño de ser Arquitecto,para ocuparme de comunicar desde el dolor y sufrimiento de mi entorno.
Algun dia,  la sociedad valorara,la importancia del servicio de los comunicadores de calle,de campo abierto,donde se verifican los eventos y acontecimientos,y que estarían condenados al silencio y olvido,si no hubiera en cada rincón,alguien dispuesto a exponerse,por exponer en los grandes medios de Comunicación Social,la voz de los que no tienen voz,nombres ni apellidos sonoros,de los marginados,los  que sufren condenados sin culpa legal,los que esperan,los que mantienen verde como el pasto fresco la esperanza.
Jose Altagracia Perez Gomez,lleva esa chispa interior que como a mi me ocurrió, es imposible quedarse cruzado de brazos,mientras se observa tan cercano, el padecer cotidiano de sus semejantes y el precio de la marginalidad que se debe pagar en las lejanías del olvido político.
La sorpresa más sorprendente es por su carta, terminada al filo del alba en una noche de insomnio, con la que, Jose Altagracia Perez Gomez,me tenía en su agenda y pensamiento,y dedicó de su preciado tiempo, para valorar mi paso por el ejercicio de la comunicación social, y de paso mi comportamiento social,sin ruidos ni sobreexposición,pero dejando huellas en el camino,hasta sin interes de que fueran descubiertas.
Mantenemos la posición,de que una persona es el resultado de sus hechos y resultados.
Sin conocerme personalmente,algo que lamentamos, Jose Altagracia Perez Gomez,pudo a través de las huellas que encontró,elaborarse una imagen nuestra con valor añadido desde su percepción que no merecemos,pero agradecemos. 
Las palabras usadas hablan por él, y de la grandeza de su nobleza.
A Jose Altagracia Perez Gomez,solo podemos indicarle,que hemos intentado hacer el trabajo en la circunstancia,en donde siguiendo a Terencio-nada humano, hos ha sido ajeno.


 


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