El PROGRESO SE CONSTRUYE TRABAJANDO ¡SIGA PRESIDENTE!

Humberto Salazar



Si hay una actividad que es exclusiva de los seres humanos es el trabajo, porque en esas pocas letras se concentra todo el poder creativo y racional que usamos para conseguir un objetivo o meta determinada, con el transformamos nuestro entorno, modificamos materias primas, producimos lo que comemos y vestimos, nos protegemos de los caprichos de la naturaleza, en fin, son infinitas las posibilidades que poco a poco hemos ido descubriendo como raza humana para construir riqueza.
Por muchos siglos el trabajo en occidente se circunscribió a los mas pobres y menesterosos, pues por la ¨gracia de dios¨ (las minúsculas son a propósito), ni los reyes designados por herencia, ni los miembros de la corte de estas personas que heredaban el poder por linea de sangre y bendición del clero, que tampoco trabajaba, mantuvieron su dominio viviendo de los impuestos que cobraban sin hacer nada para merecerlo.
Hubieron de ocurrir múltiples acontecimientos para dejar atrás la época donde el absolutismo de los monarcas era la ley casi todo el mundo; la Revolución Inglesa de 1798 que construyó la primera democracia parlamentaria, el Revolución América de 1776 que produjo el primer presidente de la historia llamado George Washington y la Revolución Francesa de 1789 que puso de rodillas a las cabezas coronadas europeas.
Es el trabajo individual y colectivo el responsable del enorme salto que ha dado la humanidad en poco mas de 250 años, cuando se reconoce que el esfuerzo productivo es lo mas importante cuando se habla de producir riqueza, la discusión vendría posteriormente sobre la forma y manera en que la riqueza producida se reparte, pero eso ya es un tema de discusión ideológica que surge después de la primera mitad del siglo XIX.
En la Republica Dominicana habrá que admitir alguna vez, que el progreso y el avance que hemos tenido en los 53 años de historia de nuestra democracia, esta nació en las elecciones del 1 de junio de 1966, se fundamentan en el trabajo tenaz de los gobiernos del Partido Reformista y el Partido de la Liberación Dominicana, el primero por construir un proyecto democrático en medio del enfrentamiento que caracterizaba a una época violenta.
Mientras al PLD le ha tocado empujar el carro nacional a niveles económicos y sociales que son un fenómeno a observar y estudiar por los expertos en estos temas, porque sin dudas hoy la República Dominicana es un ejemplo a seguir en un continente plagado de problemas económicos, crecimiento raquítico, enorme desigualdad y una inestabilidad política que causa un efecto pendular con cambios de gobiernos y de ideas que muchas veces van de ¨lo sublime a lo ridiculo¨.
En cierto modo la República Dominicana ha seguido el camino, con los baches propios que existen en el camino hacia el progreso, de los países de Asia que mantuvieron gobiernos y proyectos de larga duración, cual es el caso de Singapur, Korea y Taiwan, entre otros, que pudieron vencer la pobreza y la marginalidad en un tiempo récord, gracias a planes seguidos al pie de la letra por líderes políticos que sabían muy bien lo que querían y pudieron permanecer largo tiempo en el poder.
De los 53 años de nuestra democracia, Joaquín Balaguer, Leonel Fernández y Danilo Medina han gobernado 41 años, y ellos tres han cargado sobre sus hombros gran parte de todo el desarrollo y la modernidad de que disfrutamos, a sabiendas de que todavía queda mucho por hacer, pero sin dudas el trabajo de peledeístas y reformistas, ha sido el denominador común para que se explique por ejemplo el porque de la diferencia en términos económicos y sociales que tenemos hoy en relación con nuestros vecinos de la parte oeste de la isla.
A la muerte de Trujillo éramos igual de pobres que Haití, mas del 80% de muestra población vivía en el campo, no usaban zapatos, las casas tenían pisos de tierra, el analfabetismo real o funcional era la norma, las carreteras eran pocas, teníamos un solo aeropuerto y mas del 80% de la población era pobre, entonces habrá que admitir alguna vez que este país que tenemos es el fruto del trabajo duro de todos nosotros, pero también de la capacidad de liderazgo de Balaguer, que supo en su momento identificar a quienes pasaría la famosa ¨antorcha, palabra que ha sustituido a la también famosa ¨silla de alfileres¨.
En los años 60 y 70 del siglo pasado, lo que se leía delante de cualquier obra publica que se estaba construyendo era la frase: ¨Gobierno que Trabaja, País que Progresa¨ y es que el trabajo era lo normal para un hombre que se dedicó a dignificar la vida de los excluidos, muy especialmente de los que habitaban el campo dominicano, y a trabajar duramente en beneficio de los dominicanos.
Y es cierto por definición, que ¨El Progreso se Construye Trabajando¨, cual es el lema que resuena en todos los actos de apoyo a la gestión de gobierno del Presidente Danilo Medina, ya que el trabajo es obra de la decisión de los seres humanos en transformar su entorno y modificar las materias primas para su beneficio particular y el de los demás, causa primaria de la creación de riqueza y avances que ha tenido la humanidad.
Aplicando esta definición a nuestro caso como Nación, sin dudas el progreso y el avance que hemos tenido en los últimos seis años, se debe a la decisión del Presidente Medina en aplicar una serie de medidas correctivas a sectores claves para el desarrollo del país, que han estado siempre bajo su estricta supervisión, lo que en términos personales demuestra, que cuando hay una decisión de dedicación exclusiva a una tarea, que es lo que ocurre en República Dominicana, los resultados se logran.
Nadie en nuestro país puede negar, lo reconocen hasta sus mas acérrimos adversarios, que Danilo es un hombre de trabajo, y que se ha dedicado en cuerpo y alma desde que asumió la responsabilidad de ser presidente de la República hace mas de 6 años, a aplicar un programa de gobierno con un eje central, que es la lucha contra la marginalidad, la desigualdad y la pobreza, que junto con su acción de ir a cada rincón del país a escuchar los problemas y comprometerse con las soluciones, es la causa de que no disminuya en los niveles de popularidad que demuestran todas las mediciones que se realizan en el país.
Tampoco es innegable que estamos en un momento de franca expansión económica, donde se ha logrado una asociación publico privada incentivada por el gobierno, que ha provocado las grandes inversiones que vemos en areas tan sensibles como el turismo, la construcción, las telecomunicaciones, la agricultura, entre otras, de modo que somos la economía mas pujante en toda Latinoamérica y la mas importante en todas la región del Caribe.
Porque eso de que ¨El Progreso se Construye Trabajando¨, es mas que una consigna de campaña electoral o un motivo para alabar un gobierno, están las pruebas mas que tangibles, de que el ejemplo de trabajo del Presidente Danilo Medina se ha transmitido a todo el gobierno y hasta al sector privado, solo hay que caminar por las calles de nuestras ciudades y observar como se multiplican las viviendas y los centros comerciales, surtidos por los productores del campo que han recibido un apoyo inimaginable del gobierno, que proveen productos consumidos por una pujante clase media.
Todo este trabajo y progreso es lo que explica el temor que existe entre los que aspiran a sustituir a Danilo al frente del estado dominicano, a que este se decida por presentarse nueva vez para un tercer periodo de gobierno, porque sería un candidato imbatible en la primera vuelta electoral en las elecciones del 2020, por eso las amenazas y conciliábulos en contra del actual presidente que ya no se pueden ocultar mas, incluso de gente de su propio partido.
La pregunta es: ¿esta en PLD dispuesto a arriesgarse y dar un salto al vacío?.





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