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involucran la Guardia Republicana de Irán en actos de terrorismo


Secretario de Estado Michael R. Pompeo Declaraciones a la prensa


SECRETARIO POMPEO: Buenos días. Estoy aquí para hacer un importante anuncio sobre política exterior, relacionado con la República Islámica de Irán. En el día de hoy, Estados Unidos sigue implementando su campaña de máxima presión contra el régimen iraní. Estoy anunciando nuestra intención de designar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluida su Fuerza Quds, como organización terrorista extranjera conforme al artículo 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (Immigration and Nationality Act). Esta designación surtirá efectos en una semana a partir de hoy.
Esta es la primera vez que Estados Unidos ha designado a una parte de otro gobierno como organización terrorista extranjera. Tomamos esta medida debido a que el uso por el régimen iraní del terrorismo como herramienta estatal lo diferencia fundamentalmente de cualquier otro gobierno. Esta acción histórica privará al principal Estado patrocinador del terrorismo a nivel mundial de los medios financieros para propagar el padecimiento y la muerte en el mundo.
En todo el mundo, empresas y bancos ahora tienen una obligación clara de asegurar que las sociedades con las que realizan transacciones financieras no estén conectadas de ninguna manera material con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). También brinda al Gobierno de EE.UU. herramientas adicionales para contrarrestar el terrorismo apoyado por Irán.
Esta designación, que constituye una respuesta directa a un régimen fuera de la ley, no toma por sorpresa a nadie y se basa en las más de 970 personas físicas y jurídicas iraníes a las que el Gobierno de Trump ya ha sancionado.
Durante 40 años, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRCG) ha participado activamente en terrorismo y ha creado, apoyado y dirigido otras organizaciones terroristas. El IRGC se hace pasar por una organización militar legítima, pero no debemos dejarnos engañar. Viola sistemáticamente el derecho de los conflictos armados, y planifica, organiza y ejecuta campañas terroristas en todo el mundo. Desde que se fundó, el mandato del IRGC consistió en defender y exportar la revolución del régimen por todos los medios posibles. El IRGC institucionalizó el terrorismo poco después de su creación, y dio instrucciones de que se ejecutaran cruentos ataques contra cuarteles de los Infantes de Marina en 1983 en Beirut y contra el anexo de la embajada de EE.UU. en 1984, perpetrados conjuntamente con la organización terrorista que contribuyó a gestar, el Hizbulá libanés. Sus agentes han actuado para desestabilizar el Medio Oriente, de Irak al Líbano y de Siria a Yemen.
Con esta designación, el Gobierno de Trump no hace más que reconocer una realidad básica. El IRGC ocupará el lugar que le corresponde en la misma lista que otras organizaciones terroristas a las que sostiene: el Hizbulá Libanés, la Yihad Islámica Palestina y Kataeb Hizbulá, entre otros, que ya han sido designadas como organizaciones terroristas extranjeras.
La larga lista de incidencias terroristas apoyadas por el IRGC justifica ampliamente la decisión tomada hoy. Quisiera darle apenas algunos ejemplos.
En septiembre pasado, un tribunal federal de Estados Unidos determinó que Irán y el IRGC eran responsables del atentado con explosivos ocurrido en 1996 en las Khobar Towers, en el que murieron 19 funcionarios militares estadounidenses. En 2011, Estados Unidos desarticuló un plan de la Fuerza Quds aquí en Washington D.C. para detonar explosivos en un restaurante. Tenían la intención de asesinar al embajador saudita ante Estados Unidos de América.
Fuera de Estados Unidos, la campaña de terror desplegada por el IRGC ha sido igualmente activa. En 2012, cuatro agentes de la Fuerza Quds fueron aprehendidos cuando planeaban atacar objetivos israelíes en Turquía. Ese mismo año, otros dos agentes de la Fuerza Quds fueron arrestados en Kenia por planificar un atentado con explosivos, mientras que la Fuerza Quds también dirigió un atentado con explosivos contra diplomáticos israelíes. Y en una fecha tan próxima como enero de 2018, las autoridades de Alemania descubrieron a 10 presuntos agentes activos de la Fuerza Quds en ese país. El IRGC financia organizaciones terroristas palestinas que atacan a civiles inocentes, y contribuyó a crear organizaciones terroristas designadas por Estados Unidos en el Líbano y en Irán. Asimismo, el IRGC respalda al régimen homicida de Assad, que ataca con gas y masacra a su propia población.
Nuestra designación deja en claro al mundo que el régimen iraní no solo apoya a organizaciones terroristas, sino que además realiza acciones terroristas por sí mismo. Esta designación genera una presión sin precedentes sobre figuras que lideran la campaña de terror del régimen, incluidas personas como Qasem Soleimani. Es el comandante de la Fuerza Quds y supervisa a las fuerzas de Irán que se destinan a propagar la Revolución Islámica mediante el terrorismo y otras formas de violencia. Reparte las ganancias obtenidas por el régimen a organizaciones terroristas de toda la región y del mundo.
Sus manos, y las del IRGC en general, están manchadas con la sangre de los 603 soldados estadounidenses que se determinó que murieron a manos del régimen iraní en Irak. Inexplicablemente, el régimen no ha tenido que rendir cuentas por esas muertes ante la comunidad internacional. Lejos de ser un ataque arbitrario contra Irán, nuestra campaña de presión impone consecuencias justas, duraderas y largamente esperadas para las actividades maliciosas del régimen.
Tampoco debemos olvidar el rol central del IRGC en la estrategia de engaño y corrupción, de alcance nacional, pergeñada por los líderes del régimen, que despliegan contra su propia población. Otros gobiernos y el sector privado ahora podrán apreciar más claramente el grado en que el IRGC se ha enquistado en la economía iraní, por medios tanto lícitos como ilícitos.
Apenas en julio pasado, la municipalidad de Teherán anunció que la IRGC Cooperative Foundation, que gestiona las inversiones del IRGC, se ha apropiado de más de US$ 1.000 millones pertenecientes a la ciudad de Teherán. El mes siguiente, un exconcejal acusó al alcalde de larga data de Teherán de manipular contrataciones para favorecer al IRGC. No es coincidencia que el alcalde también se haya desempeñado antes como comandante del IRGC y jefe de la policía estatal de Irán. En 2017, Teherán detuvo por corrupción a varios comandantes del IRGC vinculados con el Fondo Cooperativo, entre ellos el artífice financiero del IRGC, Masoud Mehrdadi.
También está Sadeq Mahsouli, excompañero de universidad de Mahmoud Ahmedinejad. Lo llaman “el general milmillonario”. Pasó de ser un oficial raso del IRGC a convertirse en uno de los hombres más ricos de Irán, todo gracias a obtener contratos petroleros y de construcción de empresas vinculadas con el IRGC.
Los líderes de Irán son chantajistas, no revolucionarios. El pueblo iraní merece ser gobernado por algo mejor que este elenco de funcionarios hipócritas y corruptos. No son más que oportunistas.
Como comentario final, señalo que el IRGC también es responsable de haber detenido indebidamente a ciudadanos estadounidenses, varios de los cuales siguen cautivos en Irán. El pueblo estadounidense debe saber que estamos trabajando diligentemente para traer al país a cada una de estas personas.
Mediante esta designación, estamos enviando una señal y un mensaje claros a los líderes de Irán, incluido Qasem Soleimani y sus matones, de que Estados Unidos está aplicando suma presión para detener el comportamiento ilegítimo del régimen. Pedimos a nuestros aliados y socios en todo el mundo que hagan lo mismo. Muchas gracias.

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