Subsecretario de Estado, John J. Sullivan, el Administrador de USAID, Mark Green, motivan solicitud presupuesto del Año Fiscal 2020

Declaraciones del Subsecretario de Estado, John J. Sullivan, el Administrador de USAID, Mark Green, y diversos expertos sobre el Pedido de Presupuesto para el Año Fiscal 2020 del Presidente para el Departamento de Estado de EE.UU. y USAID



PALLADINO: Gracias. Muchas gracias a todos por haber venido hoy, por acompañarnos en el anuncio del pedido del presupuesto del Presidente correspondiente al Año Fiscal 2020 para el Departamento de Estado y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. Me complace empezar y dar luego la palabra al Subsecretario de Estado, John J. Sullivan, y al administrador de USAID, Mark Green, para que brinden unos primeros comentarios. Al finalizar, voy a invitar a expertos en la materia a que ahonden en algunas de las preguntas específicas que ustedes puedan tener.
Gracias. Subsecretario Sullivan. 
SUBSECRETARIO SULLIVAN: Gracias, Robert, por la presentación, y quisiera agradecer a mi amigo y colega, el Administrador de USAID, embajador Mark Green, por acompañarme hoy mientras presentamos el pedido de presupuesto para el Año Fiscal 2020 referente al Departamento de Estado y USAID. 
Antes de empezar, quisiera decir en nombre del Departamento de Estado que deseamos transmitir nuestras más sinceras condolencias a las familias y los seres queridos de quienes murieron en el trágico accidente del vuelo 302 de Ethiopian Airlines.Había varios ciudadanos estadounidenses en ese vuelo, personas que trabajaban para las Naciones Unidas, organizaciones afiliadas con las Naciones Unidas, amigos, colegas y socios nuestros. Es un momento sumamente trágico y triste para nosotros, y nuestros colegas en Adís, Nairobi y Washington están trabajando afanosamente para brindar toda la asistencia consular pertinente que podamos a las familias de las víctimas en este difícil momento.  
Pasando al tema que nos ocupa, el pedido de presupuesto del Presidente para el Año Fiscal 2020 correspondiente al Departamento de Estado y USAID es de US$ 40 mil millones. Con este nivel de financiamiento, podremos proteger a nuestros ciudadanos en el país y en el extranjero, promover la prosperidad y los valores estadounidenses, y apoyar a nuestros aliados y socios en el extranjero.  
El Departamento de Estado y USAID están a la delantera de las cuestiones más urgentes de política exterior y seguridad nacional que enfrenta hoy nuestro país. El personal de ambas agencias trabaja arduamente cada día para proteger la libertad estadounidense; exigir que China y Rusia rindan cuentas como miembros de un sistema internacional basado en normas; apoyar al pueblo de Venezuela en su esfuerzo por lograr el restablecimiento pacífico de la democracia en su país; impedir que llegue a nuestras fronteras el brote de enfermedades contagiosas; asistir a países para que se conviertan en socios autosuficientes en materia económica y de seguridad; y mucho más. 
Con todo esto en juego, necesitamos que todos nuestros colegas –la totalidad de nuestro equipo– estén seguros, preparados y listos para asumir nuevos desafíos sin previo aviso. Mantener seguros a nuestros ciudadanos requiere de vigilancia constante y recursos suficientes.  
Nuestro pedido de presupuesto para el Año Fiscal 2020 asigna prioridad a la seguridad de nuestro personal diplomático y de asistencia exterior en el extranjero. Protege al personal de amenazas emergentes e invierte en instalaciones seguras y funcionales.Permitirá que el Departamento de Estado y USAID contraten, mantengan y capaciten a nuestra fuerza laboral del área diplomática y de desarrollo global. Nuestros organismos están desarrollando nuevas capacidades para el siglo XXI.  
Juntos, con tantos objetivos cruciales para impulsar en nombre del pueblo estadounidense, el Departamento de Estado y USAID necesitan recursos tanto para programas diplomáticos como de asistencia exterior. El pedido de presupuesto para el Año Fiscal 2020 toma en cuenta estos recursos y sitúa a la política exterior de los EE.UU. en una posición sólida de cara al futuro. Nuestro pedido se basa en el principio de que los dólares de los contribuyentes deben ser usados de manera sensata. Queremos maximizar la inversión realizada por el pueblo estadounidense y obtener resultados excepcionales en su nombre.   
El presidente Trump ha dejado en claro que la asistencia exterior de EE.UU. debería contribuir a los intereses nacionales de Estados Unidos y debería apoyar a los países que nos ayudan a impulsar nuestros objetivos de política exterior. Este presupuesto mantiene el apoyo crítico a aliados claves de EE.UU. como Israel, Jordania, Egipto y Colombia. Mediante el financiamiento y los programas estratégicos, este presupuesto posiciona a Estados Unidos para el éxito. Esto implica asegurar que nuestra nación esté absolutamente activa en las regiones del mundo de las que depende nuestra seguridad nacional y nuestra prosperidad futura.  
En los últimos años, hemos visto que China aplica de manera proactiva su poder para hacer sentir su influencia en la región del Indopacífico y otras latitudes. Con el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos ha dado pasos decisivos para responder a las acciones agresivas de China. Reconocemos que la seguridad, la prosperidad y el liderazgo futuros de Estados Unidos dependen de mantener una región Indopacífica libre, abierta y segura. A fin de impulsar la estrategia del Indopacífico, el pedido de presupuesto prácticamente duplica los recursos para la asistencia exterior y la participación diplomática estadounidense en la región. 
Nuestro pedido de presupuesto también está orientado por la realidad de que las amenazas que plantea Rusia han evolucionado más allá de amenazas externas o militares, y ahora incluyen operaciones de influencia en el corazón mismo de Estados Unidos y del mundo occidental. Este presupuesto prioriza las acciones para contrarrestar la influencia maliciosa rusa en Europa, Eurasia y Asia Central. 
Mientras hablamos, el pueblo de Venezuela sigue luchando por su libertad ante un líder tiránico y corrupto que se niega a dar un paso al costado. El pedido de presupuesto del Año Fiscal 2020 incluye fondos en apoyo a la democracia en Venezuela y brinda flexibilidad para que haya más fondos disponibles que ayuden a una transición democrática, incluidos hasta US$ 500 millones en traspaso de autoridad. 
Durante el último año, Estados Unidos ha encabezado esfuerzos globales para ayudar a religiones perseguidas y minorías étnicas en Medio Oriente y otros sitios. En un viaje a Irak el año pasado, pude ver en primera persona el impacto positivo que tiene este tipo de asistencia, y lo que ha logrado en estas comunidades devastadas. Al trabajar con actores locales y líderes comunitarios, nuestros programas de asistencia permiten limpiar los restos explosivos de guerra para contribuir a que las familias estén seguras, restablecer el acceso a servicios como salud y educación, mejorar las oportunidades económicas, y mucho más. Pero todavía queda mucho por hacer. 
El presupuesto del Año Fiscal 2020 propone un aumento de nuestros esfuerzos destinados a empoderar a minorías religiosas y étnicas, lo que incluye solicitar fondos para nuevas oportunidades en distintas comunidades necesitadas, y mantener el liderazgo estadounidense para promover la libertad religiosa global. 
Asimismo, nuestro pedido de presupuesto para el Año Fiscal 2020 incluye un Fondo de Progreso Diplomático, que apunta a que podamos responder eficazmente a las nuevas oportunidades originadas en el progreso diplomático y de paz, y las necesidades emergentes para contrarrestar el accionar de Irán. 
Los desafíos diplomáticos que enfrentamos hoy son particularmente difíciles debido a los avances rápidos y constantes en las áreas de medios de comunicación y tecnología. Nuestros recursos humanos y estructuras de organización deben seguir el ritmo de estos cambios. El presupuesto para el Año Fiscal 2020 financia plenamente la fuerza laboral actual del Departamento de Estado y de USAID, y nos permite asumir retos emergentes en materia de políticas. 
La prioridad que asignamos a la seguridad va más allá de las instalaciones físicas y se extiende a nuestras redes y datos. El pedido de presupuesto intentará fortalecer los sistemas de TI del Departamento de Estado y de USAID, dando prioridad a las mejoras en ciberseguridad. 
Y con respecto a las amenazas a nuestra patria, pocos esfuerzos son tan importantes para este Gobierno y para la seguridad del pueblo estadounidense como proteger nuestras fronteras. El pedido de presupuesto para el Departamento de Estado y USAID ayudará a la seguridad fronteriza de EE.UU., al fortalecer las evaluaciones para el otorgamiento de visas; combatir las rutas ilícitas que usan las organizaciones delictivas transnacionales para traficar drogas, dinero, armas e incluso personas desde el Hemisferio Occidental; y fortalecer las economías locales para desalentar la inmigración ilegal. 
Nuestro pedido de presupuesto para el Año Fiscal 2020 protege además frente a enfermedades infecciosas, al reforzar la capacidad de los países de prevenir, detectar y responder a futuros brotes y prevenir epidemias. Estos esfuerzos implican conservar nuestro lugar como líder mundial en la asistencia en materia de salud. Con este presupuesto, Estados Unidos seguirá siendo el mayor donante individual a las iniciativas para paliar el VIH/SIDA. 
Otras incorporaciones importantes al pedido de presupuesto para el Año Fiscal 2020 incrementarán la participación del sector privado en el desarrollo global, optimizarán la asistencia humanitaria que brindamos y ayudarán a los países socios a progresar en su búsqueda de autosuficiencia. Mi colega y Administrador de USAID, el embajador Mark Green, presentará esos elementos vitales del presupuesto de 2020 en breve. 
A través de todos estos esfuerzos, y de otras acciones, nuestro presupuesto promueve los intereses estadounidenses y, a la vez, da continuidad a nuestro legado como referente de la libertad en el mundo. El pedido de presupuesto del Presidente para el Año Fiscal 2020 prepara a nuestras agencias, y a nuestro país, para el éxito, y valoro la oportunidad de presentárselo a todos ustedes esta tarde. 
Una vez más, gracias por acompañarnos y, dicho esto, doy la palabra al embajador Mark Green. 
SR. GREEN: Muchas gracias, Subsecretario Sullivan. Creo que John expuso correctamente una serie de prioridades compartidas entre USAID y el Departamento de Estado, de manera que seré breve. No obstante, me gustaría comenzar expresando, tal como lo hizo él, nuestra tristeza por la gran cantidad de vidas que se perdieron en el accidente de Ethiopian Airlines que se produjo ayer. Tal como se señaló, entendemos que entre las personas que perdieron la vida había, al menos, ocho ciudadanos estadounidenses como así también algunos miembros de organizaciones asociadas con USAID. Muchos ustedes saben que tengo una profunda gratitud y admiración por los numerosos héroes que se dedican al trabajo humanitario. Y esta ruta, específicamente, y este vuelo en particular eran utilizados con regularidad por organizaciones humanitarias y de desarrollo en la región. Personas que trabajan cada día de su vida para salvar vidas y hacer que el mundo sea un lugar un poco mejor, a pesar de los riesgos. Queremos expresar nuestro sincero acompañamiento a todas las personas que han perdido seres queridos. Nuestros pensamientos y oraciones están con ellos en el difícil momento que atraviesan.
Habiendo expresado nuestro sentimiento, ahora debemos llevar nuestra atención al tema más mundano del presupuesto.  
Aunque conservador en materia fiscal, considero que esta propuesta de presupuesto apuntalará nuestra meta de impulsar a los países en su camino hacia la autosuficiencia. Se propone ayudar a los países asociados a desarrollar su capacidad para, eventualmente, asumir sus propios desafíos en materia de desarrollo.  
Al respaldar nuestras herramientas orientadas a reducir el alcance del conflicto, evitar la propagación de enfermedades pandémicas y contrarrestar los factores que impulsan la violencia, la inestabilidad y otras amenazas a la seguridad, este presupuesto reforzará la seguridad nacional de Estados Unidos. 
También fortalece el liderazgo económico estadounidense respaldando nuestras inversiones que amplían los mercados para los bienes estadounidenses, estableciendo condiciones más equitativas ara las empresas estadounidenses, como así también cooperando para crear sociedades más estables, más resilientes y más democráticas.  
Como muchos de ustedes han observado en los últimos meses, en muchas partes del mundo se ha registrado un crecimiento exponencial del financiamiento predatorio que se hace pasar por asistencia exterior. 
Este presupuesto está alineado con las iniciativas de USAID para comunicar, de manera enérgica, las marcadas diferencias entre las herramientas de financiamiento autoritarias y el enfoque que adoptamos nosotros y nuestras naciones donantes aliadas. Nuestro enfoque es de verdadera asistencia. Ayuda a las naciones asociadas a construir su propia autosuficiencia y un futuro más dinámico, impulsado por las empresas privadas. Incentiva las reformas para estimular los emprendimientos privados y los libres mercados, atraer inversiones y, una vez más, favorecer la autosuficiencia.  
También apuntamos a ayudar a los países socios a reconocer los costos que tienen los modelos alternativos como los de China y Rusia. Su enfoque busca debilitar la confianza en los sistemas democráticos y de libre mercado, imponer a los países deudas insostenibles, llevar a la pérdida de recursos estratégicos y favorecer las ambiciones militares de esos actores autoritarios. En las próximas semanas, daremos a conocer un marco que utilizaremos para ayudar a contrarrestar la influencia negativa del Kremlin, especialmente en Europa y Eurasia y Asia Central, y este presupuesto está alineado con esa labor. 
Nuestros esfuerzos en este sentido se harán más llevaderos cuando la nueva corporación de financiamiento para el desarrollo se ponga en marcha, más avanzado el año.  
La perspectiva será más clara a medida que el Gobierno de Trump impulse nuestras asociaciones en el Indopacífico. Coincido plenamente con el Subsecretario en que nuestra seguridad y prosperidad interna están estrechamente relacionadas con la estabilidad y la libertad en la región del Indopacífico. Trabajando con el Departamento de Estado y otros actores, nuestras inversiones estratégicas promoverán la gobernabilidad abierta, transparente y sensible a la ciudadanía en toda la región indopacífica. 
Un tercer modo mediante el cual podremos contrastar claramente nuestro enfoque es a través de los esfuerzos del gobierno para promover el crecimiento económico inclusivo, especialmente en su relación con la participación económica plena de las mujeres de todo el mundo. La Estrategia de Seguridad Nacional identifica claramente el empoderamiento de las mujeres como una prioridad que es un elemento esencial de la prosperidad económica y la estabilidad global. El mes pasado, el Presidente firmó un memorando presidencial sobre seguridad que vinculaba, de manera decisiva, la capacidad de las mujeres para participar plena y libremente en la economía en un contexto de mayor paz y prosperidad, en todo el mundo.  
También hemos lanzado oficialmente la Iniciativa para el Desarrollo y la Prosperidad Global de la Mujer (Women’s Global Development and Prosperity), conocida como WGDP, que apunta a empoderar económicamente a 50 millones de mujeres en países en desarrollo para el año 2025. El fondo WGDP, creado en USAID, incluyó un compromiso inicial de 50 millones de dólares estadounidenses: 50 millones de fondos estadounidenses del Año Fiscal 2018. En esta propuesta presupuestaria, la asistencia se duplica a US$ 100 millones para que el fondo respalde el desarrollo de la fuerza laboral y la adquisición de habilidades, un mayor acceso al capital y cambios en el entorno que los propicia, de manera que, en todo el mundo, las mujeres tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial económico. 
Como todos ustedes saben, USAID no solo es su principal agencia en asistencia para el desarrollo, sino que también se nos conoce, en todo el mundo, por nuestra asistencia humanitaria y respuesta ante crisis. Estados Unidos continuará ejerciendo su rol como líder mundial en el área de asistencia humanitaria, pero también convocaremos a otras partes para que se involucren en este proceso. Trabajaremos incesantemente para garantizar que la asistencia se brinde con la mayor eficacia y eficiencia posibles. 
La consolidación del financiamiento de nuestros programas de asistencia humanitaria en el extranjero, que se inscribe en el marco de nuestra nueva Oficina para la Asistencia Humanitaria, respalda el compromiso del gobierno de optimizar las inversiones humanitarias aprovechando las fortalezas, tanto del Departamento de Estado como de USAID. 
No hay otro lugar donde el liderazgo estadounidense en asistencia humanitaria sea más importante ni —honestamente—, más oportuno que en nuestra respuesta continua a la crisis generada por el hombre e impulsada por el régimen en Venezuela. El Departamento de Estado y USAID han asumido el compromiso de brindar apoyo a las personas afectadas por la crisis humanitaria actual. También estamos dedicados a brindar apoyo a una futura transición hacia la democracia para el pueblo venezolano. Nos comprometemos a acompañarlos en su luchar por un gobierno que represente sus intereses y brinde respuesta a sus necesidades.  
Este presupuesto amplía significativamente nuestras inversiones en otro tipo de libertad: tal como lo manifestó el Subsecretario, la libertad religiosa. En particular, continuaremos brindando nuestra importante asistencia a las minorías religiosas y étnicas de Medio Oriente que ISIS intentó hacer desaparecer. 
Por último, el presupuesto 2020 se alinea estrechamente con la implementación de la iniciativa de reforma interna o transformación de USAID, y la respalda. Esto nos permitirá fortalecer nuestras principales capacidades, aumentar nuestra eficiencia y, en última instancia, reducir costos. Estamos creando una agencia que pueda aprovechar nuestra influencia, autoridad y recursos disponibles para transformar el modo en que se brinda la asistencia humanitaria y para el desarrollo. Y junto con el resto del mundo, trabajaremos con esfuerzo y energía para encarar los enormes desafíos que todos tenemos por delante.  
Si bien el financiamiento generosamente proporcionado por el Congreso nunca resulta suficiente para satisfacer todas las demandas y todas las necesidades del mundo, nos aseguraremos de que USAID siga siendo la principal agencia de desarrollo internacional global y continúe impulsando la labor que llevamos adelante cada día para proteger la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos en el futuro. 
Les agradezco la oportunidad de estar con ustedes hoy. Gracias. 

Publicar un comentario

0 Comentarios