Una ciudad mal informada debilita el destino

Una ciudad mal informada debilita el destino febrero 22, 2019 OPINIÓN
Debemos tener muy en cuenta, que a la hora de informar sobre los buenos atributos de nuestra ciudad para promover el turismo, debemos informar de manera clara y precisa, a fin de no perder nuestra personalidad de ciudad e identidad. Tenemos que tener muy en cuenta, que en ciudades pobre, donde está presente el turismo, la seguridad es una preocupación capital, por el estado de pobreza existente, ya que esta genera violencia e inseguridad. Decir, que en Puerto Plata, es una ciudad segura y que sus principales destinos turísticos también, debemos plantear eso, con cierta racionalidad y objetividad. El sistema de seguridad, que se está llevando a cabo en Puerto Plata, está destinado a los turistas, que hacen tours por la ciudad, y que visitan el centro histórico, podríamos decir, que hay un dispositivo militar para su protección, que la delincuencia no puede hacer presencia. El problema no ese, que haya seguridad en el centro histórico, sino que debe haber seguridad en toda la ciudad, de ahí, entonces la amenaza permanente de que los ciudadanos y turistas, que caminan libremente por las calles no pueden hacerlo normalmente, ni tampoco pasearse durante la noche. Entonces, la seguridad de la ciudad es muy limitada, la de los turistas también y la de los ciudadanos por igual. Para informar bien a la opinión pública, no podemos jugar a los extremos, como es el caso, de la exagerada declaraciones de los Estados Unidos y la embajada de Inglaterra, de que en el país no hay seguridad y el otro extremo, como las declaraciones dadas por el Ministro de Turismo Francisco Javier, de que en el país hay completa seguridad. Donde hay pobreza no hay país seguro, ya que esta genera muchas pobrezas, inseguridad y desigualdad, frente a la opulencia y el consumismo, que exhiben los que se encuentran en el poder y los propios turistas, que nos visitan. Como hemos observados en los moradores del centro histórico y de su periferia, porque el turismo hace que aumenten los precios de bienes y servicios, donde los habitantes se ven precisados a buscar otro entorno, pues los costos de los alquileres en el lugar, aumentan, lo que hace emigrar hacia otro sitio más económico. Muchos establecimientos tradicionales del centro histórico y su periferia, han ido perdiendo espacio o se ven obligado a cerrar, frente a la presión de compras de casas, edificios o nuevos lugares comerciales, con mayores exigencias de demandas turísticas. Entonces, debemos preguntarnos qué tipo de seguridad, queremos, cuando nuestra ciudad se viene perfilando, como un espacio de servicios de la actividad turística, donde se generan grandes beneficios para la Carnival y los empresarios hoteleros y poco para los ciudadanos. Hay que aspirar por una seguridad integral de la ciudad, porque las riquezas que se está produciendo, está siendo mal redistribuidas y esto genera más desigualdad, falta de oportunidad, equidad e inseguridad de la ciudadanía y de quienes nos visitan. Debemos tener muy pendiente, que el desarrollo de un solo tipo de turismo, sin prestarle atención a la diversificación de esta actividad y a la diversificación de la propia economía local, puede conllevar a empobrecer a las capas más empobrecidas, encareciendo su vida y a un trabajo precario del sector turístico. La inseguridad es un fenómeno multifactorial y a la hora de informar, como periodistas y comunicadores de que nuestra ciudad es segura, debemos contextualizar y conceptualizar, esta problemática, para situarnos en la justa mirada para no debilitar el destino y no caer tampoco, en los extremos de voces de águilas o de voces agoreras, que no ven la realidad, desde la objetividad y la verdad. Por: Juan Payero Brisso

Publicar un comentario

0 Comentarios