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  • Procurador Jean Alain Rodríguez ve en nuevos magistrados el "cambio esperado"

    Reporter: juan modesto Rodriguez
    Published: viernes, 21 de septiembre de 2018
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    DISCURSO DEL PROCURADOR JEAN RODRÍGUEZ EN EL ACTO DE JURAMENTACIÓN DE TITULARES DEL MINISTERIO PÚBLICO



    Palabras de Jean Rodríguez, Procurador General de la República
    Presentación de nuevos titulares del Ministerio Público
    21 de septiembre de 2018, Centro de Convenciones del Ministerio de Asuntos Exteriores (MIREX), 10:00 a.m.

    Muy buenos días, miembros del Ministerio Público, amigos de la prensa y demás invitados.

    Esta es una ocasión especial para nuestra institución, un momento de renovación y transformación. Esta mañana juramentamos a 8 nuevos Procuradores Generales de Corte de Apelación Titulares de Procuradurías Regionales, 7 nuevos Procuradores Generales de Corte de Apelación Titulares de Procuradurías Especializadas y 21 nuevos Procuradores Fiscales Titulares.

    A partir de hoy, estos 36 miembros de carrera del Ministerio Público asumirán la responsabilidad de liderar a sus pares en sus respectivas jurisdicciones y especialidades.

    Hablamos de un grupo de profesionales con largos años de experiencia dentro del Ministerio Público, una trayectoria honorable y, sobre todo, el deseo de hacer cumplir la ley para prevenir y combatir la criminalidad como nunca antes en la República Dominicana. 

    Pero la calidad humana y profesional de estos fiscales es apenas un indicio de los muchos motivos que hacen de ésta una ocasión esperanzadora. Este día es igual o más importante por la forma en la que estos nuevos titulares han sido escogidos y lo que eso significa para la construcción del Ministerio Público al que aspiramos los dominicanos y para el cual estamos trabajando incasablemente.


    La ley orgánica y el Reglamento de Carrera de nuestra institución establecen claramente que las posiciones de dirección dentro de la carrera del Ministerio Público deben ser ocupadas mediante concursos internos autorizados por el Consejo Superior del Ministerio Público. También disponen que dichos concursos deben cumplir un número de fases para garantizar la igualdad de condiciones de los participantes, así como la imparcialidad e integridad de los resultados.

    Sin embargo, por diversas circunstancias, en el pasado estas disposiciones legales no se habían cumplido totalmente.

    Al mismo tiempo que exige la realización de concursos internos, la ley orgánica del Ministerio Público establece límites claros sobre el período de tiempo que un fiscal puede ocupar la titularidad de una fiscalía, procuraduría regional o procuraduría especializada.

    En sus prerrogativas, señores, el legislador ha reconocido que la rotación en las posiciones de dirección y poder es esencial para mantener la independencia, la imparcialidad y la renovación del Ministerio Público en todos los niveles.

    Disposiciones de esta naturaleza no son exclusivas de la legislación o práctica dominicana. De hecho, en Corea del Sur, uno de los países más avanzados del mundo, los fiscales rotan de jurisdicción cada 2 años y los que se encuentran en posiciones de dirección, lo hacen cada año. En República Dominicana, el período fijado por la ley es de 4 años, con posibilidad de ratificación por un segundo y único período consecutivo, previa evaluación de desempeño. Es una facultad del Consejo Superior del Ministerio Público y precisamente para ejercer o no esa facultad es que sus pares los eligen de forma democrática.

    Nuestro sistema es, en definitiva, más flexible que el ejemplo coreano, pero no por eso su cumplimiento es menos necesario. Por eso, en esta gestión asumimos la responsabilidad de hacer cumplir la ley, de actuar como manda la ley, y para eso en julio de este año, convocamos, por primera vez en la historia del Ministerio Púbico, un concurso interno masivo que cumpliera con todo lo indicado en la ley para ocupar posiciones titulares dentro de la institución.

    Este concurso estaba dirigido a renovar y fortalecer el liderazgo institucional en aquellos casos en los que el mandato de los previos titulares estuviese vencido encontrando incluso casos en los que sus titulares tenían más de una década en sus posiciones.
    Como pueden constatar, la convocatoria a este concurso no fue algo aleatorio ni producto del azar o la casualidad, sino todo lo contrario. La realización de este concurso responde a la estrategia general de fortalecimiento institucional que hemos puesto en marcha desde el inicio de nuestra gestión, cuya meta es tener un Ministerio Público más capacitado, más moderno y con mejores herramientas para combatir la criminalidad, con un liderazgo cada vez más fuerte e independiente; seleccionado a la luz de la verdad en una manifestación de transparencia nunca antes vista en la historia de la institución.

    Esto, señores, solo es posible si hacemos cumplir la letra de la ley. Y a eso vinimos, a hacer cumplir la ley, sin intereses particulares ni favoritismos, convencidos de que ese es el único camino hacia el Ministerio Público que todos queremos.

    De este modo, y siguiendo las disposiciones legales establecidas en la Ley Orgánica, el Reglamento de Carrera del Ministerio Público, y los principios de imparcialidad, objetividad, apertura y transparencia que deben imperar en la Administración Pública, nos propusimos organizar el primer concurso interno que cumpliera con todos los requisitos y etapas fijadas por la regulación, y así lo hicimos.

    El impacto novedoso de esta iniciativa no se hizo esperar, manifestándose en cada momento del proceso.

    Así las cosas, por primera vez en la historia del Ministerio Público, las Titularidades de las Corte de Apelación y Fiscalías fueron sometidas a concurso interno aplicando por completo las leyes vigentes.

    Por primera vez, se sometieron a concurso las Procuradurías Especializadas, modificando la práctica de designar los titulares mediante Resolución del Consejo Superior del Ministerio Público o Autos del Procurador General de la República.

    Por primera vez, señores, se incluyeron las cuatro fases de selección establecidas en el Reglamento de Carrera para un concurso interno. Los participantes tuvieron que someterse a un estricto proceso escalonado, iniciando primero con una evaluación curricular y de su historial laboral; seguido de una prueba de conocimientos en materias claves como Derecho Penal, Derecho Procesal Penal, Derecho Constitucional y Teoría del Derecho. Posteriormente, aquellos que superaron estas primeras 2 etapas fueron sometidos a pruebas psicométricas para evaluar su idoneidad para la posición y finalmente, se les realizaron sendas entrevistas de selección.

    Sobre este último punto, vale la pena resaltar que por primera vez en un concurso interno, el valor de la fase de las entrevistas fue reducido de hasta 40 puntos en procesos anteriores, a 25 puntos en el proceso actual, incrementando así el valor de las fases objetivas y disminuyendo al mínimo la subjetividad.

    Pero eso no fue todo. Por la magnitud del concurso, su importancia para el futuro de la institución y el impacto del mismo en la sociedad, decidimos hacer de este proceso el más difundido, democrático y transparente en la historia del Ministerio Público.

    Para esos fines, invitamos, por primera vez en un proceso de esta naturaleza, a entidades de la sociedad civil o gremios vinculados a la institución como FINJUS y el Colegio Dominicano de Abogados de la República Dominicana en calidad de observadores de cada una de las fases en las que desearan participar.

    Además, contamos con el apoyo de las únicas dos asociaciones de fiscales del país, ADOFI y FISCALDOM, que agrupan a más de 600 miembros de carrera.

    Los resultados de estos esfuerzos por hacer el primer concurso interno como manda la ley, no se hicieron esperar. Más de 200 fiscales de carrera depositaron sus expedientes y concursaron para una o varias de las 40 plazas vacantes, en una prueba de la confianza en el proceso y de los deseos de renovación que existían a lo interno de la institución.

    Hoy, que celebramos la culminación de esta iniciativa histórica dentro del Ministerio Público, nos toca, ineludiblemente, mirar al futuro, pero también conmemorar el pasado y dar las gracias a esos fiscales que por años lideraron al Ministerio Público dominicano con dignidad, integridad y sentido del deber.

    Hombres y mujeres que con su tenacidad y valentía se ganaron la confianza, el respeto y la admiración del pueblo dominicano. El trabajo que realizaron, sus horas sin dormir, el tiempo que pasaron lejos de sus familias, sus aportes a sus comunidades y a la sociedad dominicana en general, no tienen precio.



    A esos que hoy culminan un ciclo de sus vidas institucionales, les expresamos reconocimiento y respeto. El Ministerio Público es su casa y siempre lo será. Aún queda mucho por hacer, mucho por lograr y para ello necesitamos de cada uno de ustedes, de sus experiencias, orientaciones y consejos. Este es el inicio de una nueva etapa que espero podamos recorrer juntos, de un nuevo tránsito acompañado de las experiencias acumuladas en los años de servicio a esta institución. Reciban nuestra gratitud, de todo corazón. 

    A los que hoy toman las riendas de la institución, debo recordarles que tienen una gran responsabilidad. No solo deberán continuar con el excelente trabajo de los que les antecedieron, sino que también deberán enfrentar nuevos retos. La sociedad dominicana se encuentra cada vez más empoderada y preocupada por la criminalidad, y está exigiendo un nuevo Ministerio Público, capaz de perseguir la delincuencia de forma más rápida y contundente.

    Frente a esta realidad, deberán merecer la confianza del pueblo y de la gente y esto solo pueden hacerlo a través de la firmeza y rectitud, del trabajo ético, honesto y dedicado. La mirada de la nación estará enfocada en ustedes y en el trabajo que realizarán los próximos 4 años.

    Muchos, a través de informaciones incorrectas, inexactas y falsas, han tratado de socavar el apoyo de la población hacia este proceso de transformación. Estos sectores dicen clamar por un cambio al igual que el resto de la sociedad, sin embargo, se han dado a la tarea de cuestionar, sin base, el proceso de renovación institucional que hemos emprendido porque prefieren continuar anquilosados.  Esa actitud beligerante solo puede responder a intereses particulares, ocultos tras un velo de supuesta objetividad e imparcialidad.

    No se dejen confundir ni amedrentar. El Ministerio Público que estamos construyendo es uno dinámico, eficaz, moderno, activo y transparente; que no vacila ante los desafíos, sino que los asume y procura justicia hasta lograrla. Lograr esta transformación solo es posible si se tiene la voluntad para asumir los cambios necesarios, imprescindibles y urgentes que una renovación de esta magnitud exige.



    Hemos atravesado una tormenta, hoy llegamos a tierra firme, la propaganda deliberada del pesimismo, la desconfianza y los cuestionamientos interesados no pudieron desplazar la institucionalidad. Por más que se intentó vulnerar y distorsionar la naturaleza de este proceso, al final la verdad se impuso.

    El objetivo no era el proceso, ni los rigurosos procedimientos utilizados; era otro más sensible; uno que motivó nuestras respuestas frontales y decididas para enfrentar la desinformación y las agendas particulares. El verdadero blanco de estos ataques era la dignidad personal de cada uno de ustedes. El intento de desconocer sus méritos, sus derechos a crecer, sus trayectorias y la clara evidencia de que nuestro país cuenta con personas valiosas que esperan pacientemente que se haga justicia sobre sus capacidades y que las mismas sean puestas al servicio de la gente.

    Así lo hemos hecho, de forma transparente y objetiva, con un concurso interno que ha venido a sentar las bases para una mayor institucionalidad dentro del Ministerio Público.

    De mi parte, estoy convencido de que ustedes son el cambio que el Ministerio Público necesita para seguir avanzando y mejorando. Ustedes representan la esperanza de millones de ciudadanos que esperan una justicia más justa. Mis expectativas acerca de ustedes son muy altas; les aseguro y reitero que cuentan con mi total e infinito respaldo y el de todo el equipo de la Procuraduría General de la República para lograr gestiones exitosas en cada una de sus jurisdicciones.

    Que no les quepa duda, estamos trabajando arduamente para que sus fiscalías tengan todo lo necesario para combatir la criminalidad de forma efectiva.

    Son testigos de los cambios que hemos implementado en estos 2 últimos años. Han visto como aumentamos los salarios de los fiscales, del personal administrativo y como hemos eliminado las distorsiones salariales.

    Han visto como han ingresado unos 250 nuevos fiscales a la carrera, y el año próximo ingresaran otros 267 nuevos fiscales que estamos ya capacitando para así completar el déficit existente y reforzar las fiscalías y procuradurías regionales y especializadas que ahora estarán dirigiendo.





    Han observado cómo han aumentado las capacitaciones y como se ha duplicado el número de participantes en las mismas. Han visto el incremento de la flotilla de vehículos utilitarios para que los fiscales y el sistema penitenciario puedan hacer las diligencias propias de sus funciones. Han visto como se han entregado más de 1,500 computadoras para facilitar las tareas diarias del personal.

    Han visto también como hemos dotado a la institución de una nueva y moderna plataforma tecnológica que hoy les facilita realizar investigaciones en menor tiempo y brindar servicios a los ciudadanos desde sus hogares y oficinas. Ustedes han visto como hemos logrado el mayor índice de transparencia en la historia de la institución llevándolo desde un 80 por ciento a un casi perfecto 99%.

    Y así han visto un sinnúmero de otras tantas acciones más, dirigidas a fortalecer nuestra institución de manera integral. Todas esas mejoras son el resultado del cambio que estamos propulsando dentro del Ministerio Público, y del trabajo sin descanso de un equipo dedicado en cuerpo y alma a la misión que le ha sido ordenada por la ley.

    Ustedes, señores, son parte de ese cambio tan necesario dentro de nuestra institución. Esperamos ver en ustedes ese mismo esfuerzo y compromiso que nos ha permitido lograr tanto en tan poco tiempo.

    Las oportunidades, cuando se lucha con esperanza y determinación para alcanzar los sueños, vienen acompañadas de obstáculos desafiantes. Es normal, y era de esperarse que los grandes desafíos traigan consigo intensas manifestaciones de oposiciones, dramáticas reacciones de resistencia y agresivas expresiones de negación. Este proceso no ha sido la excepción. La ley es la ley y en mi juramento, la palabra empeñada me obliga día a día a garantizar el cumplimiento de la ley; aunque eso implique el riesgo de no ser siempre comprendido o que mis actos puedan interpretarse de manera distorsionada.

    Hoy no se trata de Jean Rodríguez; se trata del procurador general de la república dominicana, de las obligaciones de su investidura y del liderazgo al conducir la transformación de un sistema de altísima sensibilidad para el futuro de la patria…



    Antes de concluir, deseo hacer una distinción especial; separarme un poco del riguroso protocolo de este evento y acercarme a una visión muy íntima y personal. Este solemne encuentro no puede concluir sin antes ser aún más justos y rendir honor a quienes honor merecen; es oportuno destacar el valor, la dignidad, el compromiso, la voluntad, la perseverancia, el sentido de justicia, búsqueda de la verdad, ética y profesionalidad, expresiones de las cuales he sido testigo estos últimos años. Valores coherentes con los principios que caracterizan el proceso de transformación institucional que llevamos a cabo.

    Me permito, en nombre de todos los miembros del Ministerio Público, reconocer y honrar la impecable trayectoria de más de 30 años de servicios en el Estado del magistrado Salvador Bello, Fiscal Titular de la Provincia Independencia. Pido de pie un gran y merecido aplauso, por su lealtad, perseverancia y permanencia en el tiempo.

    Muchas gracias distinguido magistrado, reciba con honor nuestra gratitud y reconocimiento.

    Asimismo, la eficiencia, capacidad de gestión, compromiso con la comunidad, valentía y arrojo que caracteriza a la mujer dominicana está representada en alguien que valoro y respeto. Por su entereza y valentía, por su lucha en la defensa del género se ha ganado un alto respeto y valoración. Yo he sido testigo de su evolución y trascendencia. Expresemos nuestro reconocimiento con un fuerte aplauso a la magistrada Yeni Berenice Procuradora Fiscal Titular del D.N.

    La fortaleza y la dignidad de la mujer dominicana se ven en usted, distinguida magistrada, muy bien representadas. Ha sido un gran honor contar con su trabajo en esta importante etapa del ministerio público.

    Y, finalmente, deseo reconocer un extraordinario ejemplo de voluntad y perseverancia; alguien que ha vencido la adversidad contra todos los pronósticos, demos un fuerte aplauso al magistrado Bolívar De Oleo, Procurador General de Corte Titular de la Procuraduría Regional de Barahona. Su historia personal es una inspiración para todos nosotros.
    Ustedes tres son un reflejo del todo, gracias distinguidos magistrados, los acompañaremos en esta nueva transición, absolutamente convencidos de que donde irán serán recibidos con el mismo honor con que en este momento nosotros les honramos.

    Cierro este espacio reiterando mi compromiso con el país, con la verdad y con la justicia. Consciente de que el cambio que esperábamos ya está en proceso y que en ese cambio está representada la esperanza de nuestros conciudadanos. El cambio está aquí, ustedes son el cuerpo, el corazón, el alma y el espíritu de ese gran cambio.

    El Ministerio Público se encuentra en buenas manos, estoy absolutamente seguro.
    Que dios le bendiga y bendiga a la República Dominicana. Muchas gracias
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