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  • REELECCIÓN VS NO REELECCIÓN (¨LOOSERS¨ CONTRA GANADORES)

    Reporter: juan modesto Rodriguez
    Published: domingo, 18 de febrero de 2018
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    Humberto Salazar 



    ¨De 19 presidentes de los Estados Unidos que intentaron reelegirse en el siglo XX, solo cuatro no lo lograron¨.

    Retorcer la historia y tratar de acomodarla a los argumentos nuestros intereses , es tan antiguo como los enfrentamientos que había entre sabios en la antigua Grecia, cuando de entre ellos surgió un grupo que se dedicaba a viajar entre las ciudades planteando argumentos que parecían creíbles, pero en realidad eran falsos, y tenían como finalidad inducir al error.
    Esto lo citamos como ejemplo de que las ¨fake news¨, una palabrita que parece nueva, era una practica que se conocía desde los inicios de la democracia ateniense, esto es, la manipulación por parte de algunos expertos en comunicación de hechos y sucesos que acomodan a sus intereses.
    Esto se convirtió en un oficio y se les llamó ¨sofistas¨ a los que se dedicaban a construir estas realidades, y ¨sofismas¨ al producto de sus elucubraciones, Platón les enfrentó porque decía que acomodaban los hechos a su conveniencia y siempre intentaban reforzar las creencias emocionales de sus oyentes antes que el uso del razonamiento.


    Pues en la República Dominicana existe un submundo de periodistas ¨loosers¨, asociados a políticos ¨loosers¨ también, que de tanto repetir los sofismas que han divulgado por años en los medios de comunicación, padecen el síndrome de los mitómanos, que son aquellos que inventan sus mentiras y hasta se las creen.


    Intentar negar la existencia de una tendencia a la persecución en el escenario político latinoamericano en contra de los presidentes que destruyen su base de sostenimiento popular al salir del poder, es querer cerrar los ojos a todo lo que ha sucedido en nuestro país y el resto de nuestros vecinos en la historia reciente.
    Eso lo entendía perfectamente Joaquín Balaguer, el político mas sabio y exitoso de nuestra historia, que vio como a pesar de ser el artífice de la llegada al poder del Partido de la Liberación Dominicana en 1996, un fiscal se atrevió a enviarle una notificación con un alguacil para que se presentara en el palacio de justicia de Ciudad Nueva.
    Si Balaguer hubiera cometido el error de entregar toda su fuerza política y poniendo como excusa su edad se hubiese declarado en retiro, es muy probable que sus enemigos políticos habrían aprovechado esta debilidad para verter en su persona todas las frustraciones anidadas durante décadas en su contra.
    Solo que cuando se intentó desconsiderarlo y con mas de 90 años de edad llevarlo al banquillo de los acusados de una forma temeraria e irresponsable, este quizás ya no tenía fuerza física, pero poseía la fortaleza electoral necesaria para seguir siendo el fiel de la balanza de poder en la República Dominicana.
    Y es que en la actualidad, la persecución de los ex presidentes es la actividad favorita de los que los suceden en los cargos, convirtiéndose esta condición en una de las mas complicadas y peligrosas en nuestros países, sobretodo si la persona de que se trata parece alejarse de su base de sustentación política y propicia lo que muchos llaman un proceso se renovación o sustitución.
    Los ejemplos se repiten por toda América Latina, donde Luis Ignacio ¨Lula¨ Da Silva no ha sido hecho preso porque se atrevió a plantearse volver a la presidencia de su país en las elecciones que se celebrarán este mismo año 2018, por demás está el detalle de que esta condenado a 12 años de cárcel por la propiedad de un apartamento, que aparte no existe una sola prueba en su contra.
    Cristina Fernández en Argentina tuvo que volver a la escena política y hacerse elegir como senadora para evitar ir a la cárcel, la ex presidenta ha sido perseguida constantemente por la justicia desde que abandonó el cargo hace poco mas de dos años, tiene varias ordenes de arresto no ejecutadas por la inmunidad parlamentaria que la protege.
    Ricardo Martinelli, el ex presidente de Panamá, descansa en una cárcel de Miami en el estado de la Florida a partir de un pedido de extradición dictado en su contra desde su país, ¿la acusación?: ordenar la interceptación telefónica sin autorización judicial de miembros de los partidos de oposición, ministros y periodistas.
    Mientras Marcelo Odebrecht ya se encuentra en prisión domiciliaria en su mansión de Sao Paulo, el ex presidente del Perú Ollanta Humala y su esposa continúan en prisión preventiva en ese país, acusados de recibir aportes de campaña de parte del gobierno de Venezuela y la constructora brasileña Odebrecht, a esto hay que sumarle la orden de prisión contra Alejandro Toledo quien se encuentra en los Estados Unidos.
    Esta es una gran diferencia para los ex presidentes latinoamericanos en relación a lo que sucede en los Estados Unidos, donde los ex presidentes son tratados con tanto respeto que hasta se les condonan los delitos con ordenes presidenciales, como fue el caso de Richard Nixon en 1974, quien fue acusado de obstrucción de la justicia por el caso Watergate y recibió el perdón de parte de su sucesor Gerald Ford.
    Para un político entonces que acceda a la presidencia de la República en América Latina, es vital para su tranquilidad y supervivencia, el mantener un espacio abierto que le permita volver como candidato al mismo cargo, porque de no ser así, en países tan levantiscos y faltos de cultura política como los nuestros, existe una alta posibilidad de persecución a su salida del poder.
    Es mas, lo que muchos llaman el modelo norteamericano, que repiten como papagayos cual si fuera parte del inicio del sistema democrático en ese país en 1779, es tan cercano como la Vigésimo Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos de 1947, incorporada en 1951, bajo la presidencia de Harry Truman, quien había sucedido a Franklin D. Roosevelt, que a su vez fue electo cuatro veces como presidente de su país y murió ejerciendo el cargo.
    Hasta Roosevelt no existía ningún impedimento en la constitución norteamericana para que un presidente se presentara a una tercera reelección, algunos como Ulysses S. Grant y Theodore Roosevelt lo intentaron pero perdieron, el primero las elecciones primarias de su partido y el segundo las elecciones presidenciales.
    La mencionada enmienda fue el resultado de los continuos enfrentamientos de Franklin Roosevelt con una parte del congreso federal durante sus mandatos, la política del New Deal que fue resistida por muchos de los estados de la unión y esto provocó un acuerdo muy puntual entre demócratas y republicanos para poner un límite al ejercicio de la presidencia de ese país, para nada tuvo que ver con una supuesta doctrina de sostén del sistema democrático.
    En el caso de la República Dominicana, un país cuya Constitución ha sido objeto de 39 modificaciones desde su proclamación en noviembre de 1844 hasta la fecha, la prueba mas fehaciente de que el concepto de reelección indefinida es lo que da mas estabilidad a nuestro sistema político, es que el texto constitucional de mas larga duración sin modificación fue el que se proclamó en el año 1966.
    A partir de la ganancia electoral del Partido Reformista en ese año, y el ascenso al poder del Presidente Joaquín Balaguer a la presidencia de la República, el congreso nacional aprobó un texto que permitía la reelección del presidente sin límites, esa Constitución se mantuvo sin tocarse por 28 años, hasta que en 1994, y bajo las presiones de los Estados Unidos que no sabían que hacer ante la negativa de Balaguer para endosarse el problema haitiano, fue modificada para impedir que este se presentara nueva vez como candidato.
    Esa es la verdad histórica y es demasiado reciente para que pueda ser retorcida ya que muchos de los actores que intervinieron en esos hechos se encuentran todavía activos en diversos escenarios en la vida diaria del país, no es cierto que la reelección indefinida sea un factor de desestabilización, todo lo contrario, es el escenario natural de un sistema donde quien manda es el poseedor del voto en la fecha que manden la Constitución y las leyes cada cuatro años.


    Pero además aquí no hay políticos y periodistas anti-reeleccionistas, lo que hay son políticos y periodistas ¨loosers¨ por naturaleza, a quienes los resultados electorales les han dado en la cara porque nunca han entendido el país donde viven y creen ser los pontífices de la verdad absoluta, cuando la verdad es que pocas veces sus voces se alinean con las grandes mayoría nacionales.


    Nunca entendieron que Balaguer ganó las elecciones en 1966 porque las voces de las ciudades no eran mayoría, en la República Dominicana de entonces la mayoría de la población vivía en el campo, y para nada escuchaban las voces de los paladines de la revoluciono comunista que emborrachaba a los pequeños burgueses de las ciudades.
    Que el mismo Balaguer se reelegía como respuesta a un país sin una clase política responsable que le pudiera competir, y que cuando el pueblo le dio la oportunidad a sus adversarios (Guzmán y Jorge Blanco), lo único rescatable de esos gobiernos es una supuesta democratización y doblar a la derecha en rojo, nada queda de los gobiernos que prohijaron entre los años 1978 y 1986.
    Tampoco han entendido porque volvió Balaguer en 1986, las razones que llevaron al país a elegir a Leonel en 1996, el desastre y atraso a que llevó al país el ¨no amarrarse los pantalones¨ y modificar la Constitución para el año 2000, con la consecuente quiebra económica del país entre los años 2003-2004, coincidentemente en otro de los gobiernos defendidos por ellos.
    Para nada entienden tampoco porque de la necesidad de abrir el espacio para que sea Danilo quien tome la decisión, sin la camisa de fuerza que le construyeron en el 2015, sobre la posibilidad o no de volver a presentarse como candidato y que sea el pueblo que, en ejercicio de su absoluta y no negociable soberanía sea el que juzgue su obra de gobierno.
    Y es que al final el tema reelección versus no reelección no tiene nada que ver con lo que diga un texto constitucional, que como toda obra de los hombres es modificable, la ultima palabra la tienen, primero el interesado, segundo su partido y tercero los votantes, usarlo estos términos como parte de una doctrina es un sofisma usado por los sofistas del patio para imponer lineas políticas por descarte.
    Los ¨loosers¨ de los medios han hecho el siguiente calculo: si aquel no va, este es mas fácil de derrotar y si los sacamos del medio, después los podemos perseguir (el uso del plural no es una coincidencia).
    Un repaso de las proclamas de las marchas verdes podrían ser un buen ejercicio para conocer cuales son sus intenciones, ¨guerra avisada no mata soldado y si lo mata es por descuidado¨.


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