Redes

Previous
Next
  • JACINTO PEYNADO EL POLÍTICO ANTI-POLÍTICO A SUS 77 AÑOS

    Reporter: juan modesto Rodriguez
    Published: viernes, 9 de marzo de 2018
    A- A+

    Humberto Salazar

    ¨En la vida todo es ir a lo que el tiempo deshace, sabe el hombre donde nace y no donde va a morir¨ dice un poema popular, y lo cierto es que cada 9 de marzo, fecha que coincide con el nacimiento De Francisco del Rosario Sánchez, los que conocimos al Vicepresidente de la República Jacinto Peynado, tenemos que recordarle.
    Con Peynado se fue la ultima esperanza que tuvo el Partido Reformista Social Cristiano de trascender a la muerte de Joaquín Balaguer, quien falleció en el año 2002, dejando huérfana la base política sobre la que este había construido un liderazgo en las clases populares y campesinas durante sus 22 años de gobierno.
    Fruto de las luchas estériles de poder que tan frecuentemente afectan a nuestros partidos, Peynado fue resistido por los tradicionales reformistas del ¨anillo palaciego¨ que rodeó a Balaguer hasta la hora de su muerte, por poseer una serie de características personales, que sería bueno recordar porque tipifica lo que podría ser un político anti-político.
    La inmensa mayoría de los políticos no dicen lo que piensan, simulan las respuestas, transforman las palabras en promesas que saben no van a cumplir y en términos generales son conocidos como personas capaces de mentir, hasta en un confesionario, con tal de lograr sus objetivos.
    Peynado era lo contrario, ¿cuántas veces se encontró con problemas por decir lo que no convenía?, era una persona capaz de decirle a cualquiera lo que era su verdad, muchas veces equivocado como todos los seres humanos, pero lo que consideraba era correcto, y eso lo hizo ser antipático para quienes son profesionales en decir lo que el otro quiere oír.
    El que dice siempre la verdad no es un buen político, aunque se supone que como administrador de los asuntos públicos, el que se dedica a la política debería siempre estar alienado con lo que es correcto y tener una palabra cuyo peso sea igual a la responsabilidad que sumen como representantes de los ciudadanos.
    Lo tradicional en la época cuando Jacinto Peynado ingresó como candidato al activismo político, es que quien se postulara a un cargo desde la oposición, que era su caso, saliera con un sombrero a recaudar recursos para realizar su campaña electoral, de tal modo que cuando llegara a la posición a la que se postulaba, representara los intereses de quienes lo habían financiado.
    En esos años, quienes elegían en forma directa a los jueces de todos los tribunales de la República, eran los miembros del Senado, y lo usual era que los jueces se repartieran en base a negociaciones entre los integrantes de ese cuerpo legislativo, en conturbernio con grupos empresariales que luchaban por poner en los cargos desde donde se imparte justicia a quienes le garantizaran sus intereses.
    Por esta razón la comisión de justicia del senado era el cargo mas apetecido por los senadores, menos por el anti-político Peynado, quien cometía la osadía de financiarse de sus propios recursos la campaña electoral que lo llevó a ocupar la curul del Distrito Nacional, en una plaza que hasta ese momento era una fortaleza del archienemigo del PRSC el Partido Revolucionario Dominicano.
    Contra todos los pronósticos, Jacinto Peynado le ganó las elecciones al PRD, a la esposa del entonces Presidente de la República Salvador Jorge Blanco, quien era la candidata que lo enfrentaba, lo que es lo mismo que decir a los recursos del estado usados en su favor, y para colmo lo hizo con sus propios recursos económicos y sin pedirle un centavo a nadie, por lo que era un senador que no tenia compromisos con nadie.

    Y para colmo el anti-político Peynado se entregó a realizar una labor social de ayuda a los barrios marginados de su jurisdicción, con transporte permanente a los hospitales de la capital, recogida de basura, entrega de alimentos, servicios médicos, entrega de medicamentos y todo esto sin tener acceso a ¨barrilitos¨, ¨cofrecitos¨ o algún tipo de uso de recursos del estado dados a su favor.


    Lo que hacen los políticos es agenciarse un cargo público de cualquier nivel, usar los fondos públicos para promocionarse, hacerse fuertes como dirigentes políticos en base a lo que se supone es de todos y no de alguien en particular, y desde ahí hacerse sentir y quizás llegar a una candidatura al congreso o una alcaldía para hacerse sentir como un líder político.
    Este anti-político que se llamó Jacinto Peynado lo hizo al revés, puso sus bienes al servicio de la mayoría de la población a la cual quería representar, y cuando llegó al escenario donde había proyectado hacerse de un liderazgo en la plaza mas difícil del país en ese entonces, se negó a buscar ayuda del gobierno de su partido y construyó un liderazgo sustentado en su trabajo y financiado con sus propios recursos económicos.
    Pero ademas un político debe ser demagogo, prometer lo que sabe nunca va a cumplir, tener pose de sabihondo, poner cara de circunstancia, esconderse y no dar la cara cuando alguien lo necesita, nunca tomar el teléfono cuando se le llama y mucho menos contestar los molestos mensajes de quienes se creen en el derecho de reclamarles su presencia cuando tienen alguna necesidad imperiosa.
    Pues Peynado era todo lo contrario, no sabía prometer lo no iba a cumplir, era tan sincero que llegaba a la temeridad, siempre estaba presente cuando se le necesitaba y parecía disfrutar ayudando a los demás en sus mínimas necesidades, no le importaba interactuar con los necesitados, a pesar de haber nacido en cuna de oro como parte de una familia de la mas rancia oligarquía dominicana.
    No puedo olvidar una llamada que me hizo un 24 de diciembre a prima noche, horas antes de la celebración de la navidad, para que si podía fuera a ver al hijo pequeño de un dirigente del PRSC que estaba interno en la Clínica Gómez Patiño, y le habían pedido el uso de su avión privado para llevarlo de urgencia a la ciudad de Miami.
    Allí en una habitación de esa clínica, nos encontramos a esa persona y su esposa, comiendo un pedazo de pollo mientras todos celebraran la noche buena, desesperados porque pensaban que la única esperanza estaba en trasladar esa misma noche a su pequeño hijo hacia los Estrados Unidos.
    En un par de horas todos estábamos sentados en el avión de Peynado, carreteando por la pista del aeropuerto de Herrera y camino a Miami, donde en la madrugada del 25 dejamos a esa familia que pidió la ayuda del entonces senador de la capital, claro, sin costo alguno y solo por la satisfacción del deber cumplido como pago.
    Ese era el anti-político que nació un día como hay hace 78 años, y que un cáncer de colon se llevó a destiempo en el mes de agosto del año 2004, cuando en un ultimo sacrificio entendió que su deber era poner su nombre, el único capital político que le quedaba, al servicio de los mejores intereses nacionales en las elecciones de ese año que llevaron al PLD y sus aliados reformistas al poder.
    Los grandes seres humanos son recordados por sus hechos, sus enseñanzas, su ejemplo de vida y sus virtudes, el Jacinto Peynado Garrigosa que adjetivamos como anti-político, es quizás uno de los políticos dominicanos que mejor entendió que la política es la actividad por excelencia para servir a sus semejantes y no para servirse de ellos, por eso tantos dominicanos agradecidos lo recordamos cada 9 de marzo.

    Autor: Humberto Salazar 

    Categoría:

  • Aún sin comentarios " JACINTO PEYNADO EL POLÍTICO ANTI-POLÍTICO A SUS 77 AÑOS "

Sociales y Eventos

Farándula

Variedadesnotitemas

Temas

Recomendar