• Dudas y certezas

    Reporter: Juan Modesto Rodriguez
    Published: viernes, 29 de diciembre de 2017
    A- A+
    Dudas y certezas 
    Ignorando lo más importante.



    Por: Amaury Rodríguez

    En el afán del día a día, podemos observar a todo ser humano que habita sobre toda la faz de la tierra, yendo tras sus sueños, mientras que otros con sus sueños ya realizados, buscan satisfacer nuevas metas, como lo son; las familiares, personales,  materiales, religiosas, políticas, sociales, entre otras. Y mientras tanto, muchos de estos, viven de espalda a la realidad, como si fueran “protagonistas inmortales” a los cuales nunca les tocará morir,  en tanto que otros miedosamente se preparan para el momento de su defunción, pero, tememos que lo hacen equívocamente, debido a que solo se enfocan en dar “descanso eterno” a su “cuerpo físico” el cual en pocos años de sepultado, es carcomido por microorganismos y el resto de sus huesos convertido en polvo. Por otro lado, estos ignoran el “descanso eterno” del “alma”, sujeto que algunos desconocen que exista dentro de sí, pero no se puede comprobar su inexistencia. A esta, no le dan mínima importancia, alegando en su mayoría de veces, “El muerto con tierra tiene”, mientras que otros contradicen este dicho y con mucha “certeza” atestiguan: “Hay vida después de la muerte”.

     El alma es la esencia de la vida en el hombre, eruditos y expertos en “teología” aseguran que esta, es eterna y una vez separada del cuerpo deambula en busca del destino que le depara en el más allá. La mayoría de las personas solo se ocupa y está al pendiente de lo material y de las cosas que solo traen consigo aflicción de espíritu, otros se preparan ordenando los servicios fúnebres, sus nichos y sus testamentos para dejar a sus seres queridos en paz, otros hasta piden perdón a aquellos seres que una vez estando invictos les hubiesen fallado de una u otro manera, pero ninguno se prepara para un encuentro con el Altísimo Dios, aquel ser sobrenatural que miles de millones dicen que si existe, pero pocos le conocen y mucho menos saben lo que él les reclama  para estar en paz con él. 

    Miles de millones en todo el mundo, son creyentes “devotos”, firmes en su creencia en aquel Dios, creador, el cual en su libro sagrado, conocido popularmente como “La Biblia”,  exige santidad y obediencia a todo humano para poder tener un contacto íntimo con él.  Algunos alegados “creyentes independientes” dicen que “Dios si existe, pero que él no se entromete en las cosas de este mundo”, por eso consideran que no deben someterse a ninguna autoridad religiosa, sino vivir y esperar a la aventura el destino  que les traerá el futuro. Otros, alegados “ateos” niegan rotundamente la existencia de Dios, arguyendo que es un ser mitológico que no se deja ni ver ni sentir por la humanidad. Mientras que por otro lado,  cientos de “sectas” adoran a otros “dioses”, práctica que los seguidores del Dios creador, condenan y catalogan como “idolatría” y dicen según la Biblia; “Que El Señor Dios todopoderoso exige veneración única y exclusivamente a él”. Esta diversidad de “credo” ha generado mucha polémica y ha ocasionado que millones de personas en todo el mundo tengan una excusa para no seguir a Dios desde el interior de ninguna denominación religiosa, argumentando que “Dios es el mismo de todos y que no entienden el por qué de tantas ramas religiosas, si existe un solo Dios”. Esta y muchas más son parte de las situaciones que se viven alrededor de todo el mundo, por ello muchos se han olvidado de Dios y han seguido sus propios instintos y le dan a su vida el goce de su existencia libertinamente, esperando a la aventura; la vida o la muerte, sin investigar ni tomar en cuenta, ningunas medidas de precaución para enfrentar la posible realidad que les espera después de partir de este mundo  en el más allá. 

    Con este razonamiento las personas viven el día a día y no le dan mera importancia al qué será de ellos después de abandonar esta tierra, prefieren aprovecharse libertinamente y gozar al “máximo” la  vida terrenal la cual es corta comparada con la especulación de lo que preexiste en el más allá. Muchos prefieren vivir como si nunca fueran a morir, y a la vez, a otros no les  importa morir, porque según ellos, con la muerte se acaba todo y simplemente dejaran de existir y punto, pero otros están a la espera de que dependiendo su conducta y trascendencia por la vida, recibirán la retribución de sus acciones. Existe la posibilidad e hipótesis de que al morir, la mayoría de los “incrédulos” abren su entendimiento cuando ya están en el otro mundo, pero es posible que lamentablemente ya sea muy tarde para retractarse y no haya marcha atrás. 

    En fin, lo único que el ser humano tiene seguro e innegable es su encuentro con la realidad de la muerte, por lo tanto es recomendable que todos los humanos vivientes tengan en cuenta que su futuro después de la muerte no es  definido, y por ello deben tomar serías prevenciones y precauciones para que después, al encontrarse con posibles realidades, nada les tome por sorpresa del otro lado de la vida. (Dice la Biblia) Porque está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto, viene el juicio. (Hebreos 9:27), Porque Dios traerá toda obra a juicio juntamente con toda cosa encubierta sea buena o sea mala. (Eclesiastés 12:14), Y cada cual dará cuenta a Dios de sí mismo. (Romanos 14:12 & Hebreos 4:13.) Por lo tanto, estos  cuatro versículos bíblicos, dan sumo apoyo al posible destino de todos los mortales, destino que muchos ignoran, otros dudan, pero otros esperan con profusa certeza. A los que dudan, les sugiero que no ignoren estas cosas, ya que lo que no se puede desmentir tampoco se puede descartar, porque hay que sopesar todos los argumentos… 

    Categoría:

  • Aún sin comentarios " Dudas y certezas "