miércoles, 8 de noviembre de 2017

173 AÑOS DE LA CONSTITUCION Y SEGUIMOS DISCUTIENDO LO MISMO

No hay comentarios :


Humberto Salazar



El aniversario de la Constitución que se celebra los 6 de noviembre de cada año parece una película repetida por el tema recurrente que se pone en discusión, que pocos nos acordamos de que la fecha solemne que conmemoramos tuvo la virtud de contener los principios sobre los que se fundó un nuevo país llamado República Dominicana.
Nueve meses después de la proclamación y el uso de la fuerza de la armas, para imponer la separación de los hispano hablantes de la parte este de la isla Hispaniola de la dictadura impuesta por el ejercito haitiano en 1822, los constituyentes reunidos en la ciudad de San Cristobal dieron a luz legalmente un documento que sentó la base legal de nuestra nación.
Es decir, estamos frente a una fecha de enorme trascendencia histórica, los pueblos libres del mundo usan la Constitución o Carta Magna, como la norma fundamental del Estado de Derecho y como ley dictada para estar por encima de todas las leyes, en el caso dominicano la Constitución de 1844, ya nos declara como un estado libre, independiente y soberano, bajo un gobierno esencialmente civil y representativo.
Sin embargo cuando leemos los relatos de la prensa matutina del día de ayer 7 de noviembre, en vez de resaltar el carácter liberal y avanzado que primó en los primeros constituyentes reunidos en San Cristóbal, lo único que se resalta es el eterno tema de las opiniones de los hablantes de siempre sobre el tema de la reelección o no reelección, que parece ser el centro de los desvelos sobre el tema constitucional.
Lo cierto es que los políticos dominicanos o tienen poca cosa que hacer o tienen mucho miedo a las futuras elecciones, porque ponerse a discutir u opinar sobre un tema secundario en una fecha patria como el día de la Constitución, y algunos hasta asumir poses extremas, como ocurrió con un senador de una provincia del cibao que habló hasta la de la resurrección de Pedro Santana, es un extremismo que llega al fanatismo irracional.
El tema central de la discusión constitucional en la República Dominicana no es la disyuntiva reelección o no reelección, mas bien está en el conocimiento y cumplimiento de la Constitución proclamada el 26 de enero del año 2010, la que es una gran desconocida para la mayoría de nuestra población, sobretodo porque consagra una serie de derechos fundamentales que unidos a los deberes que debemos cumplir son la garantía de nuestra supervivencia como sociedad organizada.
Mientras nos desgastamos en dividir a los dominicanos entre reeleccionistas y anti-reeleccionistas, algo inaudito en un país que tiene tantos retos para seguir creciendo, y lograr que la creación de riqueza sea inclusiva para los grupos marginados de nuestra población, a siete años de la proclamación de nuestra nueva Carta Magna esta es la fecha en que el Congreso Nacional aun no adecua una gran cantidad de leyes a esta norma constitucional.
Soy de los que creo que la Constitución dominicana debe ser modificada para permitir la reelección indefinida, después de todo los procesos políticos mas exitosos que hemos tenido en nuestra historia reciente se han sostenido sobre la continuidad de gobernantes que han contribuido con su esfuerzo personal y sapiencia en el manejo de los asuntos de estado al progreso de la república y el avance de nuestras instituciones.
Asi mismo, cuando ha sido necesaria la voluntad de nuestros ciudadanos en cambiar o no permite que un gobernante sea reelecto, las urnas han hablado en contra de los que, en su momento, intentaron quedarse al frente del poder ejecutivo, aunque fueran acusados en su de usar los recursos del estado para promover sus aspiraciones.
No sabemos donde esta lo pecaminoso o antidemocrático en que una Constitución incluya la reelección indefinida, cuando esto es una norma que existe en todos los gobiernos de sistema parlamentario, que han resultado mas estables y progresistas que el sistema presidencialista que imitamos los latinoamericanos de la constitución de los Estados Unidos.
En Alemania por ejemplo, la Canciller Angela Merkel va a iniciar su cuarto periodo de cuatro años al frente del ejecutivo y nadie osaría decir que en ese país no existe una democracia, porque en ese país, también considerado el motor de Europa, a nadie se le ocurriría pedirle a quien dirige el gobierno que se jubile antes de tiempo, bajo el argumento de que su permanencia es una acción que conspira contra la democracia.
En la República Dominicana, cuando en 1978 los votantes consideraron que estaba bueno de los gobiernos del Presidente Joaquín Balaguer, pues fueron masivamente y terminaron el gobierno con una montaña de votos en contra de los reformistas, es mas, aunque algunos intentaron quedarse por la fuerza, al final se impuso el poder de los ciudadanos con sus votos y fue Antonio Guzmán quien asumió el poder hasta 1982.
Y en el caso mas reciente del gobierno de Hipolito Mejía, no importó que este modificara la constitución y se postulara nueva vez en al año 2004, simplemente fue desalojado del poder por la voluntad del pueblo que votó masivamente en su contra después del desastre económico que dejó uno de los peores gobiernos que hayamos conocido los dominicanos.
Asi mismo cuando hubo que reelegir a Balaguer, a Leonel o a Danilo, el pueblo mismo tuvo la sapiencia de otorgar nuevos mandatos a presidentes que realizaron una excelente labor al frente del gobierno, es decir, el problema no es la reelección o no reelección, lo que decide la suerte de los gobiernos es la voluntad de cada ciudadano con derecho a ejercer el voto cada cuatro años en la República Dominicana.
Ya veremos como el próximo año cumpliremos 174 años en la misma discusión, solo que estaremos aun mas cerca de las elecciones del 2020 y los políticos del patio estarán aun mas nerviosos por la cercanía de la cita electoral, cuando resolvamos el tema quitándonos el estigma y planteando la reelección indefinida, es posible que por fin nos dediquemos a aprender los temas constitucionales que verdaderamente importan para el futuro de nuestros ciudadanos.
Mientras tanto sigamos como los perros dando vueltas en redondo sobre el mismo tema, escuchemos a los que opinan sobre lo mismo todo el tiempo, pero nunca debemos olvidar que en la practica lo que se ha demostrado es que el pueblo, como bien lo dice la Constitución dominicana en su articulo dos, es el que manda.

No hay comentarios :

Publicar un comentario